jueves, 28 de diciembre de 2017

El Sanatorio

CRÓNICA GUARDESA

(LA VOZ DEL TECLA-7 de Mayo de 1911-N.º 2)

¿Qué quien fué el primero que dió nombre tan propio á tan simpático lugar? No lo sé, ni acaso el mismo que se lo dió, tumbado, tal vez, sobre el fresco césped, aspirando el olor acre de los pinos,  se recuerde de que fué él quién dió el nombre al rinconcito aquel.

El caso es que alguien un día le llamó “Sanatorio” á un pinar, un pequeño pinar que realza su tono verde oscuro sobre el árida ladera del monte Torroso.


En la fotografía, a la derecha el pinar pegado á la carretera de Bayona, llamado el “Sanatorio”.


Se halla á un lado de la carretera de Bayona, vulgarmente llamada dos Casás, muy cerca de la poética “Cruz das Loucenzas”.
Es un pinar al borde del camino, en el que hay un pequeño asiento de piedra en forma de sofá, como puesto allí de intento para que el observador examine cómodamente el expléndido paisaje que desde allí se mira.
Yo gusto de ir al “Sanatorio” en los días crudos de invierno, cuando el intenso frío entumece el cuerpo, y sentarme en aquel sano retiro, calentado por el sol, al abrigo del cierzo que barre el pueblo. Y gusto también de ir á él en las tardes de verano, cuando el sol declina, á recibir la fresca brisa que viene del mar.
Y sueño. Yo en el “Sanatorio” sueño y recuerdo…
Allá están los fosos del antiguo “Castillo de Santa Cruz”, cubiertos de maleza, bajo la que rastrea la culebra; más arriba las murallas medio derruidas, las garitas derrumbadas, por entre cuyas ruinas trepa la hiedra y nace el jaramago. ¡Cuántas veces, de niño, bajé á esos fosos, me encaramé á esas murallas en busca de nidos y á caza de grillos…!
Más acá as Cobas, llenas de sauces y abedules, de olorosas retamas, de madreselvas delicadas, por donde serpentea un regato sobre un de guijas, orillado de verde césped; es el regato donde, cuando chiquillo, cazaba los pájaros que bajaban á bañarse en él… Cuantas veces sudoroso, jadeante de correr por estos sitios, de saltar por estos campos, mitigaba la sed en la fuente dos Casás, que desde aquí diviso…
Allá, en el fondo del acantilado, á Area Grande, donde el mar, al morir, lanza una queja voluptuosa y lenta… Ahí, en compañía de otros chicos, cansados de salir de peña en peña cuan gárrula bandada de gorriones, muchas veces me bañé yo siendo niño…
Desde este lugar solitario, al que vengo en busca de gratos recuerdos, contemplo el escenario de toda mi niñez. Yo no encuentro otro lugar en mi pueblo donde pase horas de tan grata melancolía como en “El Sanatorio”.
Acaso por esto mismo los indianos de mi pueblo gusten, como yo, de tumbarse allí en invierno, al abrigo del duro norte, sobre el césped del virgiliano pinar, al amor del sol; ó á la sombra de los pinos en verano, cuando al declinar de la tarde se levanta del mar la fresca brisa que ensancha los pulmones, y entregarse así al recuerdo de los tiempos pasados, los bellos tiempos de la niñez, en medio del silencio del tranquilo paisaje, solamente interrumpido por el pausado vaivén del mar, ó por el agria canción del saltamontes…
                                   Cándido Rodríguez Vicente (CYRANO)

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Pedro Álvarez de Sotomayor, “Pedro Madruga” versus Cristobal Colón


En el Museo municipal del palacio de Castrelos, se encuentra el grabado que aquí se reproduce con el  autógrafo de Pedro Álvarez de Sotomayor, más conocido por Pedro Madruga, y que al fin y al cabo podemos afirmar que se trata de Cristóbal Colón. Traducción de dicho documento fue hecha por el paleógrafo don Juan Domínguez Fontela y, dice así:
Yo do pedro de souto mayor code de camiña e vizcode de tuy conoçco e outorgo q recebi de vos juo de Sequeiros…dez myll pares de brancas de huñas fincas q me destes por eytor de Benavides q me no errase os qes rreceby y sete myll pars en un cabo e tres myll de vosa prestaaça e por… verdade firmey aq do meu nomets  q foro presentes mrc de puga… f… nelos e arda e perucho feyta en Pontevedra a XXV de mar… e catrocentos e setenta e seys anos. Yo po code e vizcode.
¿Quien era Pedro Álvarez de Sotomayor popularmente conocido como Pedro Madruga?:
Don Pedro Álvarez de Sotomayor, fue hijo natural de Fernán Yáñez de Sotomayor, según declaración hecha por éste en su testamento diciendo: Pedro de Sotomayor mi fillo bastardo que lo obe de una mujer que sabe bien su nombre y quien ella es Alfonso García Darban mi escudero y Rodrigo Deza mi sobrino.
Por voluntad de su padre comenzó los estudios de la carrera eclesiástica y antes de terminarla Enrique IV le concedió la mitra de Santiago, no llegando a posesionarse de ella por fallecimiento de su hermano don Álvaro, que lo había prohijado dejándole todo lo que tenía con consentimiento del Rey (Real cédula de 6 de Agosto de 1468), por lo cual fue dueño de la Casa de Sotomayor y todos sus estados.
Fue un noble, guerrero despiadado, arrojado y astuto, enemigo de los Reyes Católicos, Vizconde de Tui, Mariscal de Baiona y Conde de Caminha. El nombre de “Madruga” le venía por su costumbre de cabalgar de noche, una estrategia que utilizaba para coger desprevenido al enemigo.
Tuvo muchos éxitos, pero también sus derrotas, y por último fue encarcelado, librándole de la prisión su protector Alfonso V de Portugal que pretendía casarse con Juana la Beltraneja por quien Madruga levantó bandera y la hizo reconocer como reina en sus estados.
Casó con una portuguesa llamada doña Teresa de Tábora que fue la causa de su amistad con el Rey de Portugal de quien llegó a ser consejero.
De su matrimonio tuvo varios hijos entre ellos uno llamado Cristobal de Sotomayor que desde su infancia fue protegido de Reina Isabel de Castilla, caso curioso ya que su padre era el más feroz enemigo de los Reyes Católicos.
Pedro Álvarez de Sotomayor, hizo testamento en Refojos (Portugal), el 10 de Enero de 1486 y dícese que murió en el convento de San Leonardo de Alba de Tormes a consecuencia del carbuncio, lo cierto es que nunca apareció su cadáver y nadie lo reclamo, ni lo echo en falta.
Pues bien, tras  un peritaje caligráfico y  más de 80 peritos expertos han llegado a la conclusión  que Pedro Madruga y Cristóbal Colón son la misma persona.
Otros argumentos que avalan esta teoría.
- Comparten escritura
-Sabemos que Colón era gallego porque escribía en el gallego de aquella época, con los mismos giros, y por la toponimia, porque los nombres de los sitios que fue bautizando en el descubrimiento constituyen un calco de las Rías Baixas, de las costas pontevedresas, de hecho hay más de 200 lugares que coinciden. Además en ese momento el único sitio del mundo en donde existía el apellido Colón tal cual, sin que fuese Colombo ni Colóm ni nada por el estilo era aquí de Pontevedra. Además se sabe que Cristóbal Colón era noble, un personaje que era recibido por los reyes, tanto los castellanos como los portugueses, franceses, ingleses, todos lo trataron como noble antes, durante y después del descubrimiento, tanto a él como a su hermano Bartolomé y en esa época ningún plebeyo podría tener acceso a esas cortes, llegar a donde llego.
-Compartían amigos
-Los amigos de Pedro Madruga son los amigos que después tendría Cristóbal Colón, los enemigos de Cristóbal Colón son casualmente los enemigos de Pedro Madruga, los sitios donde dijo Cristóbal Colón que estuvo son los mismos que sabemos que estuvo Pedro Madruga, hay muchísimos datos que respaldan esa total coincidencia, datos avasalladores como que por ejemplo Cristóbal Colón siempre protegió a los hijos de Pedro Madruga, se preocupó por todos sus hijos y ya en la época de Carlos V se afirma que el hijo de Pedro Madruga era hijo de Cristóbal Colón.
-Pedro Madruga muere en extrañas circunstancias.
- Supuestamente muere en 1486, pero más que morir desaparece porque no hay entierro, no se encuentra el cuerpo, nadie lo reclama, y casualmente el día que Cristóbal Colón visita a los Reyes Católicos está documentado que es el mismo día que Pedro Madruga visita a los monarcas, en la misma corte, en el mismo día y a la misma hora, estuvieron sentados en el mismo banco. Después desaparece misteriosamente y no se sabe nada de él pero curiosamente aparecen más de 100 documentos que lo dan por vivo hasta 1506. Se trata de reclamaciones de dinero, pleitos etc donde se menciona a Pedro Madruga como una persona viva.
El primer entierro de Cristóbal Colón tuvo lugar en la misma iglesia de Valladolid en que estaba enterrado Fernán Yañez, padre de Pedro Madruga.
-¿Por qué el cambio de  identidad, si los reyes sabían quien era realmente?
-Pedro Madruga había sido uno de los enemigos más importantes de los Reyes Católicos pero en ese momento ya no había problemas, los reyes sabían perfectamente quien era Cristóbal Colón pero públicamente no podían darle todas las posesiones que le dieron llamándose Pedro Madruga porque el resto de la nobleza se les echaría encima, después de que Madruga hubiese sido un enemigo declarado. La clave es que Pedro Madruga conocía los secretos mejor guardados de la navegación portuguesa, era un experto navegante. Entonces los reyes lo que hicieron fue decirle que no le devolverían el condado de Sotomayor pero a cambio de lo que te daré me entregarás esos secretos de la navegación de Portugal. Y ahí empezaron las negociaciones, aclarando que le darían mucho, concesiones que no se las habían dado a nadie, a cambio de que esos secretos fuesen para Castilla, se ocultaría el nombre de Madruga, se usaría el apellido materno etc. De hecho hay varios autores contemporáneos a Colón que lo llaman Pedro Colón, en la corte y también en Portugal.
-Enlace entre los descendientes de Colón y Madruga
Hernando Colón, hijo del descubridor era amigo personal de Cristóbal de Sotomayor, hijo de Pedro Madruga, descendientes de Colon echaron raíces en Pontevedra.
En el año 1796 D. Mariano Colón de Toledo, Duque de Veragua, que figura en el árbol genealógico general con el nº 64, vende a  D. Francisco Troitiño una propiedad situada en Portosanto, casa situada en el mismo punto, en la que se conjetura que nació Colón
El historiador portugués Damiâo Antonio de Lemos Faria nos cuenta de un Colón y un Sotomayor que se convierten en cuñados, pocos años después del descubrimiento.
Un documento con fecha de 1562 revelan que un Sotomayor administra el ducado de Veragua.
Una vez más vuelven a salir nuevos datos que vienen a reafirmar la teoría de la patria pontevedresa del descubridor de América, es más, la única teoría que desvela todas las interrogantes de quien era Cristóbal Colón y su procedencia.
José Ángel Gándara Rodríguez
Fuentes:
Faro de Vigo, 1 de Agosto de 1937.
Diario de Pontevedra
Colón, Pontevedra, Caminha de Rodrigo Cota.

Pedro Madruga de Vasco de Ponte.

Publicado no libro das Festas do Guía en 2017

lunes, 4 de diciembre de 2017

Oleiros guardeses

José F. Vicente Sobrino con su hija de la mano delante de su tejera en Ourinhos (Archivo de la Familia)

En  la historia de la emigración guardesa, factible obra monumental, uno de los tomos, y no el más pequeño estaría dedicado a la emigración a Brasil y en él, el capítulo más importante a los Oleiros. Esperando que alguien la escriba, valga este artículo para mantener su recuerdo. En la villa de La Guardia, como en los demás pueblos del Bajo Miño, siempre hubo  tejeros  y  siempre hubo campesinos .Contados eran los tejeros  o alfareros profesionales que vivían sólo de su industria, ya fuera de fabricación de tejas y ladrillos o de cacharrería, ellos mismos se definían “ labradores y tejeros” de los que había varios en el pueblo durante el siglo XIX .Uno destacó, especialmente, al finalizar el siglo: José Antº  Lomba  Camiña que después de morir su padre, como hijo mayor que era, supo aglutinar a su familia y demostrando la inteligencia para los negocios que ya habíamos visto en su abuelo”. Perito agrimensor y dueño de una Tejera”, y con un par de socios capitalistas,(1) formaron la empresa “José Antº  Lomba y Cía” que arrancó con un gran impulso con el que recorrió el siglo XX , produciendo desde el tosco ladrillo a la  cerámica decorativa (Compraron los moldes de la artística pero efímera “La Santa Cruz”) desde la cacharrería al gres y desde el ladrillo refractario a la esteatita dieléctrica, siendo el sostén económico, de un importante número de familias, que por fin encontraron en ese oficio un trabajo digno.

Jarra de la cerámica “La Santa Cruz”( img. de la izquierda) y otra  de la cerámica “El Progreso” (Colección del Autor).

La  mayoría de los campesinos también tenían una peculiaridad, no eran campesinos al cien por ciento: al llegar la primavera sufrían una metamorfosis. Desde tiempos inmemoriales y hasta  los años 60 del siglo XX, la mayoría de los campesinos del Bajo Miño en condiciones físicas saludables dejaban el calor de  sus hogares a finales del mes de Abril, y como aves migratorias partían en grupos a sus lugares de veraneo. Esos grupos ya los habían formado antes los patronos reclutando los obreros y criados, que necesitaban, en la plaza del pueblo  y  desde ese momento dejaban de ser campesinos y se transformaban en tejeros.
Todos los años en una feria que se celebra en la Plaza del Calvario de esta villa-a feira dos telleireiros- el día 18 de abril, los que trabajan por cuenta propia en los tejares hacen provisión de criados (chiquillos y hombres) y de caballerías…..”(El Rosal-Francisco Carrera, médico)
Los niños, el primer año, trabajaban gratis para aprender el oficio, iban mal vestidos, mal calzados y llenos de ilusiones; los que volvían lo hacían más ligeros de todo. Formados en cuadrillas, con las caballerías que llevaban al amo y cargaban herramientas y  tocino salado  para el sustento tomaban el rumbo hacia el tejar.
Algunos no salían de Galicia pero los más  los más se iban a Castilla y a Extremadura a la par que los albañiles en la común aventura  de un díficil viaje por los caminos que atravesando bosques, subían y bajaban  nuestros terciarias montañas, teniendo que protegerse del peligro de salteadores y a veces de ellos mismos:
“…en formal cuadrilla al pasar de madrugada por Sierra Seca en el partido de Verín en el tránsito de un sendero estrecho, a la subida de una pizarra cubierta de yelo  ha resbalado y cayo de ocicos Manuel Alonso, a cuyo tiempo se le disparó la carabina que traia y iva con la competente licencia, a pesar que el gatillo venia colocado en el descanso estaba cargada de postas y no solamente el tiro varrenó y destruyó en dos partes la capa en que se había embozado para preservarse del frio sino que causo una herida de gravedad a José francisco Gómez en la canilla de la pierna izquierda..”(albañiles rosaleiros a mitad del sigloXIX)
Había hielo porque era en el mes de Noviembre cuando volvían, porque entonces duraba siete meses la campaña de los albañiles y también para  los tejeros, como se lee en el contrato de arriendo de A. Trigo, de Cividanes, que a finales del siglo XIX trabajó muchos años una tejera en la provincia de Toledo.
“   2ª Cada año habrá de pagar la suma de 480 reales, en buena moneda, que es el precio que hemos convenido, al regresar a su país, que es por el mes de Noviembre
 Ya bien entrado el siglo XX vemos que el regreso se hace aproximadamente a los cinco meses, para enlazar con la vendimia:
Salcidos: Los tejeros.-Algunos ya han retornado a ésta y la mayor parte lo harán en la próxima semana, pues se acerca San Miguel. (La Voz del tecla, 21 Septiembre de 1918)
Y así continúa ya:
Vienen de las duras faenas de la tejera de Cambre, Rafael Alonso González ………..y José Mª González Otero (Nuevo Heraldo,22 septiembre 1934)
La estadía es más pequeña pero no menos terribles las condiciones sobre todo en Castilla, sinhorario, sudando a mares, soportando luego las gélidas noches de la Meseta y mal alimentados pronto se debilitaban y caían muchos enfermos de malaria y pulmonía. Tengo el testimonio de J. Álvarez, de Cividanes, del hambre que pasaba y de cómo ,un día , un gran lagarto ibérico tuvo la mala suerte de pasar por donde pudo verlo y  no tardó en estar colocado encima de las brasas para convertirse en exquisito bocado.
No todos los patrones eran “negreros” y un ejemplo lo tenemos en Rafael Btº Alonso Santiago de Pintán, que fue  reprendido por su esposa por llegar a casa, después de cinco meses de duro trabajo sin un duro por  repartir las ganancias entre sus obreros. No debe extrañar  que sus hijos varones prefiriesen ir todos para América R.B.A.S.

Parece que ya a mitad de siglo XX las condiciones eran mucho mejores y los viajes se hacían en tren. Los destinos seguían siendo  a las mismas zonas de trabajo y como siempre pasó,muchos se asentaron en esos pueblos (En un pueblo de Cáceres se podía oir hablar en gallego hasta nuestros días); en Valladolid se casaron los albañiles y en Alonsótegui, detrás de Baracaldo, fue donde José y Oliria (de los que siempre conservaré su recuerdo con cariño) residentes en ese lugar además de presentarme a otros guardeses allí asentados, me enseñaron, a principio de los 70 del pasado siglo,el lugar y los galpones que aún se conservaban de la tejera a la que iban a ganarse el sustento hasta que cambiaron de oficio por las oportunidades que le ofrecía la industria de la ría de Bilbao.

El salto del charco.

Muchos de nuestros paisanos, bien porque aquí no había trabajo para todos, o por querer unas condiciones de vida menos penosas, preferían  la aventura americana. Veían como, después de unos años los parientes volvían  de las antiguas colonias con la bolsa llena de duros y de libras esterlinas. Si antes ya iban los guardeses a cualquier territorio de la Monarquía Española, con preferencia por Nueva España y Cuba, desde mediados del siglo XIX el rumbo que tomaban los españoles, sobre todo gallegos y andaluces era el de Brasil. Hubo varias oleadas de emigrantes, a veces propiciadas por el propio gobierno brasileño que necesitaba productores para un país tan grande y poco poblado  y otras por los conflictos como las dos grandes guerras que dejaron a los europeos hambrientos.

La mayoría no sabían leer ni escribir pero sabían trabajar la tierra y hacer tejas y no les faltaba la ilusión de iniciar un viaje en busca  de la riqueza en aquellas lejanas tierras o incluso empreder  una nueva vida  en ellas. Como además de ganas hacía falta dinero para el viaje, con lo ahorrado y ayuda de familiares y amigos muchos pudieron lograrlo, otros tuvieron que conformarse con la vida que conocían o seguir intentándolo:
“….Le pido que me devuelva la Cédula de L. González, que ayer le remití. Este es un pasajero que quería ir para Buenos Aires y fiando de su palabra le escribí a V. más ahora resulta que no tiene el dinero para el pasaje ni nadie que se lo preste…” (R. López)
  Este pasajero perseveró y dos meses después zarpó de Vigo en el vapor “Valpariso” rumbo a Buenos Aires.

Para preparar el “papeleo”, (las cédulas  había que pedirlas a Pontevedra) y comprar el pasaje, hubo en La  Guardia  agentes marítimos que trabajaban a comisión con los consignatarios de los puertos de embarque de emigrantes. Uno de ellos, D. Ramón López,  empezó con la oferta que le hizo, en 1881, la importante casa consignataria de Oporto  y Lisboa  “Vasco Ferreira Pinto Basto”,  cuando por culpa de su anterior agente en La Guardia devolvieron a 29 emigrantes, que llegaron a Lisboa para embarcar, por  llevar documentos falsos. Con ellos trabajó para la Compañía de Vapores del Pacífico pero también, una vez  introducido en el negocio, lo hizo para Manuel Bárcena, de Vigo (Compañía de Vapores del Pacífico), y Estanislao Durán,  de Vigo (la Mala Real Inglesa), etc.

Costaba por entonces, 1880, un pasaje para Santos-Sao Paulo, 800 reales para un adulto y 400 para un niño y para Buenos Aires 900 reales, que aunque no parezca una cantidad elevada, no eran precisamente plazas de lujo, se hacía inalcanzable para muchos campesinos y algunos  negociaban para conseguir el paquete completo por el mismo precio:
“   tengo dos pasajeros para Buenos Aires, más no quieren dar más de novecientos reales cada uno, a condición de pagarle el coche desde aquí “ (R. López)

Como en el caso de los tejeros  temporeros que se quedaron en España vamos a hacer también el somero repaso que permiten estas pocas páginas, de los paisanos que de simultáneamente en el tiempo emigraron a Brasil. Muchísimos lo hicieron en el último tercio del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX. La mayoría tenía su destino en Santos, que hace de puerto de Sao Paulo y en Río de Janeiro desde donde se esparcieron como una mancha por todo el territorio hasta su lugar de establecimiento, tanto en el interior como en la costa. Otros pocos,   se fueron a los extremos, como Ramón Lomba que escogió el tórrido clima de Recife (Pernambuco), al Norte  y otros se fueron al  Sur, donde el clima se parecía más al nuestro, como Manuel González, del Pasaje, que se quedó en el comercio de Rio Grande (Rio Grande do Sul) pero los más fueron a donde además de disfrutar de  un clima  suave tenían más posibilades  de encontrar lo que iban buscando, algunos no fueron muy lejos y se establecieron en la costa en el negocio de la hostelería, en Río(Laureano Alonso Portela en Niteroi), y  en Santos (Aquí lo hicieron varios tomiñeses).

Archivo del autor

y otros se adentraron por  los estados de Rio de Janeiro, Sao Paulo, Minas Gerais y Espiritu Santo donde se dedicaron  a la minería, al cultivo de la tierra (facendeiros y Jornaleiros) o al oficio que tan duro les costó aprender y  que  ahora gracias a los conocimientos que de él tenían le iban a proporcionar un medio de ganarse la vida; el de tejero. Las grandes extensiones de los cafetales de Sao Paulo eran como un imán para gente con ganas de hacer negocio  en una tierra que iba a depararles un futuro tan dispar.       ´
….. Allí la vida es fácil, hay variedad  de frutos que sólo hay que recogerlos y si sueltas unas pocas gallinas y te despreocupas de ella, al poco tiempo tienes docenas correteando por el terreno. Los cerdos andan sueltos por el centro de la población, mientras que los esclavos (2)pasan en fila con los tobillos engrilletados….J.F. Puebla (Sul de Minas).
Algunos después de hacer suficiente capital, regresaron, para vivir aquí retirados o montar algún cómodo negocio, otrosno tan cómodo, como hizo  Manuel  AnTº  González Portela que tenía una hacienda en alquiler en Campo Alegre; en 1882 mandó dinero para ser sustituido en el servicio militar (4.800 reales) y no ser declarado prófugo y regresó a Galicia. No puedo saber si  en su decisión influyó la inestabilidad  del país después del golpe de Estado que instauró la república, pero seguro que ayudó la morriña de la tierra y la familia y  en 1884 ya estaba  montando una tejera en Stª  Mª de Cortiñán (La Coruña). Como dato a conocer, el pago por el arriendo del terreno era de 10 ferrados de trigo anuales, más 100 reales por cada hornada de teja, un buen  precio para el dueño si tenemos en cuenta que normalmente se hacía un mínimo de seis hornadas.

Generoso Trigo González, natural de Cividanes e hijo de Tejero. A principio del siglo XX se asentó en Alegre (Espíritu Santo) y allí se quedó con su familia.

Unos se casaron allí con nativas, criollas o mulatas: José Manuel González, hijo de Manuel González Portela (tejero) y Manuela Vicente Español, casado con una brasileña y de profesión “oleiro”, se estableció en Carangola. Otros se casaron allí con españolas: Rafael Alonso González, de Pintán con María Vicente Puebla, de la Gándara.

En el centro Rafael Alonso González y María Vicente Puebla, que salió de La Guardia en Septiembre de 1929 para casarse con él, en Brasil. Lo celebran rodeados de otros guardeses en Ypaussú (palabra que significa charca grande) cercade Ourinhos en el interior del estado de  Sao Paulo,  frontera con Paraná  Los tejeros compartían el agua del lago con los temidos mosquitos.    


Hubo matrimonios que hicieron viajes  juntos desde España y nacieron alguno de sus hijos allí, como les sucedió a  Juan F. Puebla y Mª Manuela Fariñas (Sta Rita de Sapucaí), y también José F. Vicente y Avelina Trigo  (Ourinhos), entre otros y por fin hubo los que ya casados tuvieron que viajar solos dejando a su familia en el terruño, como le sucedió a José Mª Alonso González, dePintán, hijo de labrador y tejero, que después de retornar del (Yucatán) Mexico y hacer el servicio militar en Melilla, se casó en Cividanes y al año siguiente hizo de nuevo la maleta, y partió pero esta vez con un destino distinto.   

Algunos lugares en donde se establecieron los emigrantes guardeses. (A. del autor)

Como dijimos antes, la hambruna después de la I Guerra Mundial y las facilidades del  gobierno de Brasil que  abrió las puertas a los  emigrantes con cesión de tierras gratuita, con ciertas condiciones  y también  la opción de comprarlas, con el fin de poblar y hacer productivas las enormes extensiones de tierra del Estado de Paraná, al Sur del Estado de Sao Paulo produjo una nueva oleada de cientos de miles de emigrantes, mayormente portugueses y españoles, seguidos de italianos y japoneses que desembarcaron en los puertos  de Rio y de Santos y como una marea cubrieron las ricas tierras rojas de Paraná, ideales para la plantación de café; pero también esa tierra roja  era buena para hacer los ladrillos con que construir las casas que necesitaba esa nueva población en la que no faltaron los truhanes y las bellas señoritas de” moral distraída” y que aumentaba por cientos con cada barco que llegaba, y que transformando la selva en terreno de cultivo formaba nuevos pueblos donde se asentaban (3) y nuestros paisanos sabían bien  como hacer esos ladrillos,así como las tejas con que cubrirlas.

izquierda José Mª Alonso y a la derecha Jose F. Vicente, que llegaron a Santos el día 28 de Mayo de 1920, a bordo del vapor “Desna” (en el centro) de tres hélices y 11.483 Tn. (Archivo de la familia).


Algunos de los  que ya residían en Brasil se cambiaron a un nuevo lugar de asentamiento, en esa “ tierra prometida” y hacia allí se dirigió José  F. Vicente, en 1920, acompañado por José Mª Alonso, ambos de Cividanes. José F. Vicente ya había desembarcado en Santos cinco años atrás, aún soltero, a donde había llegado en el vapor Hollandia para dirigirse a Murié, pero ahora en su mentellevaban trazado otro recorrido para levantar con Manuel Rodríguez, también de Cividanes, una tejera. Desde Santos se dirigieron a Assis, dentro también del Estado de Sao Paulo y desde allí a la frontera con el de Paraná.  No tardó José Mª en tener su negocio operativo y un terreno listo para plantar maíz. Muchos miles de tijollos (ladrillos) y telhas produjo en los siguientes diez años, en los que  trabajó duro  y durante los cuales tuvo que sortear  muchos  y variados escollos y, aunque en este pequeño  trabajo no hay espacio para anédotas, decir que tuvo que “convecer” a alguno de forma expédita ya que no había otra forma en aquella selvática región, que le pagase lo que le adeudabao los recursos (4) que tuvo que utilizar para intentar que las bandadas de monos no le saquearan sus cultivos.

Libro de contabilidad de José Mª Alonso (Archivo familia)



En su libro de contabilidad se puede ver  que en  inicio  sólo hay gastos, incluídos los personales, como los de comida, fumo (tabaco), labaxe de roupa, etc. y los necesarios para su tejar. Después ya van aumentando los ingresos hasta obtener beneficios.
Parte de esos beneficios, se convertían en libras esterlinas de oro, como era habitual hacer entre los gallegos allí emigrados, que luego ya en el pueblo, parte de ellas se convertían en pesetas para comprar nuevos campos, viñas o matos, (algunos también compraban bonos del Banco de España) y alguna quedaba de reserva en el fondo del baúl o en lo alto de una viga  del “fallado”.
Como a José Mª le decía, su esposa, que no necesitaba dinero, pues estaba acostumbrada a arreglarse trabajando sus campos y criando el ganado doméstico, dedicó una buena parte de lo que ganaba en comprar terrenos en el estado de Paraná hacia el límite del Mato Grosso, llegando a tener en propiedad 75 “alqueires”.(5)



Hizo pocos viajes al  terruño durante esos años, las fechas  las marcan el nacimiento de sus hijos. La última vez que vino no estaba bien de salud por lo que su esposa no le permitió volver, a pesar de su insistencia por la necesidad de controlar por su mano todo lo que dejaba allí. Cuando unos años después ,su hermano le avisó que fuera porque podía perderlo todo ya que el gobierno estaba expropiando terrenos para el ferrocarril al Mato Grosso (ahora Mato Grosso do Sul)tampoco le dejó marchar su esposa ,quizá porque veía  que algunos vecinos fallecieron en ese lejano país o en mitad del fatigoso viaje a través del trópico, y de nada valió que mantuviera correspondencia (dificultada por el comienzo de la guerra civil española ) con un apoderado brasileiro y enviase su escrituras y recibos de pago de contribuciones  para pleitear por lo que era suyo. Los papeles se fueron “perdiendo” por las oficinas. Con el gran incremento de la población y su constante desplazamiento, por la fundación de nuevos pueblos, nadie  conocía al Notario en donde se hicieron  años atrás y la agencia encargada de vender las tierras ya no existía.

Documento de José Mª Alonso (Archivo de la familia)


Todos los guardeses  llevaron en su corazón la morriña de su hogar, los colores de  Galicia y el olor de su tierra. Unos fallecieron sin lograr sus objetivos, otros se establecieron felizmente, perpetuando allí los genes de nuestros ancestros y los que regresaron  trajeron el recuerdo permanente de sus vivencias en ese gran país de acogida y en las retinas, la vista de la ciudad de La Habana alejándose de la popa del vapor que los traía, después de su última escala. 

1.-Uno de ellos recién llegado de Puerto Rico. 
2.-En 1888, Isabel, la hija de Pedro II, entonces regente, eliminó de un plumazo la esclavitud, lo que al año siguiente le costó el trono a su padre. Hubo revueltas, los grandes propietarios apoyaron a los republicanos y se instauró la República que llevó a cabo una represión brutal contra los monárquicos. La efectividad de esa ley aún tardó varios años en llegar a todos los rincones del país. (En Estados Unidos se hizo de la misma manera y les costó una guerra civil y la vida al presidente “por traidor”, mientras que otros países como el Imperio Británico lo hicieron sin problemas y sin perjudicar su economía, compensando a los dueños de esclavos para que no se arruinaran).             
3.-En el primer tercio del siglo XX emigraron a Brasil casi 400.000 españoles                                  
4.- Se desplazaba en caballo y llevaba siempre un gran cuchillo y un  “cachorrillo” tipo Lefaucheux.                                                                                                                                  
5.-Un alqueir eequivale a 24.200 m2

Fuentes: Archivos privados-.Arquivo Nacional do Brasil – AHPPo-Prensa local

Autor: José Magoal, publicado no libro das Festas da Guía de 2017




















lunes, 27 de noviembre de 2017

Dinámicas urbanas na fronteira do Miño: aproximación ao urbanismo da Guarda e Camiña

Dr. Suso Vila, proxecto de investigación USC: Memoria, textos e imágenes. La recuperación del patrimonio perdido para la sociedad de Galicia” (HAR2014-53893-R). Investigadores principales: Jesús Ángel Sánchez García y Alfredo Vigo Trasancos.

            A Foz do Miño forma un espazo natural extraordinario pero tamén un espazo cultural único en Europa. A Guarda-Caminha forman parte dunha fronteira histórica peculiar a nivel europeo, non só pola súa antigüidade, senón tamén polo seu patrimonio.
            Este territorio se converteu nun espazo urbano dinámico, non só adaptado ás guerras e conflictos de fronteira, tamén permeable a unhas profundas relacións económicas, sociais e culturais que foron moldeando á paisaxe que hoxe contemplamos.
Tanto A Guarda como Caminha son froito, nos seus actuais emprazamentos, dun novo urbanismo baixo medieval. A Guarda fundarase probablemente vencellada á protección e vixianza da foz do Miño (de aí o seu topónimo) desde o século XII, mentres Caminha é o resultado das políticas de urbanización da fronteira polo rei Afonso III (o modelo de bastida), con trazados regulares e artellados arredor de rúas principais como a rúa Direita.
As vilas medievais se desenvolven dentro de perímetros amurallados e con trazados urbanos regulares para Caminha (planificación e parcelario), e máis concéntrico e desordeado no caso da Guarda, caracterizada por un terreo encostado.
Un dos principais acontecementos que modificarán o urbanismo de ambas vilas será a guerra de Restauração da monarquía portuguesa (1640-1668). Ademais das destruccións que sufrirán as dúas poboacións á resposta á guerra será a construcción de sistemas abulartados que alterarán a relación urbana das vilas coa súa contorna.
O caso de Caminha é significativo, envolvida en novos recintos fortificados que apertarán sobre a vella estructura medieval e ampliando cara os barrios exteriores novos amurallamentos cara o sur da vila, protexendo así o porto e o sistema viario. Para a Guarda supuxo a construcción da fortaleza de Santa Cruz no planalto da vila, dominando a costa.
O século XIX vai mudar o urbanismo destas vilas ao abeiro dos cambios sociais que se sucederán na península ibérica.
A abolición dos antigos señoríos e promulgación das constitucións e cartas reais proporcionan un marco legal diferente que se desenvolverá cunha abondosa lexislación ao longo da centuria.
A “burguesía” accede aos concellos desde o poder económico e político de aí que o urbanismo se entenda de outro xeito, xa como unha responsabilidade pública de hixiene, ornato e progreso.
Non debemos esquecer que a nova lexislación que se promove ao longo do século que abrangue aspectos como a hixiene e salubridade (limpeza, enlousado, cemeterios), as vías de comunicación (estradas e ferrocarril), ou os mesmos espazos de lecer (xardíns, teatros, paseos).
"Plano da vila e porto da Guarda en 1779".

Deste xeito debemos comprender as accións que se emprenden desde os Concellos. Unha das primeiras víctimas serán as mesmas murallas, obsoletas, non só para a defensa, tamén para determinar a vecindade ou o control fiscal ao mercado. A imaxe das murallas era a de control sobre a poboación non como defensa da mesma, de aí que a burguesía non repare en romanticismos e abra e derrube os tramos de interese tanto para abrir comercialmente a vila como de creación de novas parcelas edificables. Se favorecía así a relación da vila coa súa contorna mellorando as comunicacións e xenerando novos espazos urbanos.
En Caminha o proceso é moi claro. O poder que acadan as novas familias permitirá esta acción de derrubo e desaparición da pegada das murallas, só conservada en poucos espazos ou ficando símbolos como a Torre do Relogio da súa muralla medieval, exemplo que tamén se manterá en A Guarda coa súa correspondente Torre do Reló, ambas testemuñas do antigo perímetro medieval, reconvertidas nunha utilidade pública diferente: a xornada laboral xa non se rixe polas campás das igrexas, agora é o poder civil quen determina as horas da vila.
Os cambios na tipoloxía residencial chegarán ao longo da centuria, sobre todo da man do crecemento económico. Por iso na segunda metade do século XIX notamos como as residencias burguesas crecen e van definindo características propias, afastándose dos vellos modelos barrocos locais aínda que nunha transformación más económica que artística. As formas do barroco estarán presente doutro xeito pero será a súa xeneralización na poboación o máis destacado cando antes era case monopolio do clero ou da fidalguía.
O academicismo introduce formas definidas polo neoclásico pero estas formas virarán con detalles propios do clasicismo francés: a influencia do Segundo Imperio e do París do barón Haussman serán fundamentais para entender as influencias que chegan aos edificios de Caminha e A Guarda.
En Caminha xurden algunhas variantes, propias do país veciño. O neogótico se extende desde mediados do século XIX como resultado da proxección do prestixio da época dos descubrimentos. O “Manuelino” se reafirma como un “estilo Nacional”, con Viana do Castelo como o gran exemplo cercano, de ahí que podamos observar en Caminha arcos apuntados e conopiais como recreación dese pasado brillante imitando así as casas mediavais e tardomedievais que a vila miñota aínda conserva na rúa Direita. Na rúa S. João veremos estos estilos reforzados coa aplicación dos azulejos nas fachadas.
Na Guarda o urbanismo se sustenta sobre un numeroso grupo de propietarios cuxas fortunas se estableceron na emigración. Deste xeito temos a peculiaridade de que a vila tivese un desenvolvemento económico limitado pero unha boa parte da súa poboación revertise estes limites coa inversión na vila dos capitais obtivos no continente americano. O lugar preferente desta emigración guardesa sería a illa de Puerto Rico nun claro exemplo das relacións familiares e o efecto chamada. A implicación desta riqueza tamén repercutía la posición social e política toda vez que os “indianos”, retornados a súa vila natal, chegarán a ocupar a alcaldía desde mediados do século XIX ata o primeiro tercio do século XX.
Antiga rúa Ordóñez, ca 1940, IEFC, ARXIU HISTÒRIC FOTOGRÀFIC, COLECCIÓN ROISIN, ACM-9-24889v.

O traballo sobre estas familias, realizado por J. M. Villa Álvarez, revela o peso que terán na A Guarda e a súa repercusión no urbanismo da vila. Juan Rodríguez Cachada será o primeiro guardés que acade o éxito social e económico en Puerto Rico, convidando a otros moitos veciños a emprender a viaxe. Os “Alonso” serán unha das familias máis influintes na Guarda durante moitas décadas: Joaquín, Antonio e Bernardo serán alcaldes unha vez retornados entre 1869 e 1882. A casa familiar será un dos epicentros da actividade política e social da Guarda.
A casa dos “Alonso”, na Praza do Reló, é imaxe do poder que procura a burguesía da época: transmitir a través da vivenda o prestixio de clase. Neste caso será importante a ubicación, xunto do edificio Consistorial e polo tanto aínda vencellado aos espazos de poder do antigo réxime (Igrexa-Concello). A Casa sería construida en 1888, segundo o proxecto presentado por Bernardo Alonso para demoler as casas precedentes [J. A. Uris Guisantes-La casa de los Alonso]. O modelo de edificio segue as pautas da arquitectura academicista da primeira metade do século, potenciando a simetría e xogando co ritmo de arcos e dinteis que proporcionan plena coherencia aos dous edificios que forman o inmoble.
A casa dos Alonso non será un referente artístico na vila toda vez que era un modelo que se abandona rapidamente a favor da tendencia ecléctica, fusionando elementos decorativos do barroco e do Segundo Imperio francés.
A casa de Bernardo Alonso Martínez na rúa Vicente Sobrino en 1893 responde a este eclecticismo arquitectónico, do mesmo xeito que outras magníficas construccións guardesas como a casa de Manuel Álvarez Vicente, ca. 1890, na rúa Puerto Rico; a de J. M. González Español na rúa Joaquín Alonso nº 3; na mesma rúa, no nº 6, a de J. Martínez Salcidos; ou a de Manuel Otero Lomba, ca. 1910, na rúa José Antonio, entre outras. Todas elas promovidas por indianos retornados que mostran vínculos estilísticos co eclecticismo vigués de Jenaro de la Fuente e Michel Pacewizc e que xa manifestamos na nosa tese nos edificios da Corredoira de Tui (Areses e Casino Vello).
As novas edificacións van procurando outros espazos urbanos, as rúas Galicia e Puerto Rico, que representan o urbanismo vencellado á modernización do sistema viario. Neste senso para A Guarda a actual estrada PO-552 representaba a mellora das comunicacións coa comarca a finais do século XIX e novos solares para expresar o prestixio das fortunas e posición social dos guardeses, de aí a construcción das grandes vivendas ligadas aos indianos.
Non só a antiga “estrada nacional” Redondela-A Guarda, representaba a modernización na arquitectura residencial, tamén se dará o caso da función educativa que tamén virá relacionada coas fortunas indianas, neste caso a de Vicenta R. Cachada e a fundación do Colexio San José en 1894. O edificio en construcción en 1897 entre as rúas Puerto Rico e República Dominicana, é unha xoia da arquitectura escolar galega adoptando na súa fachada modelos eclécticos moi orixinais que viran anticipadamente cara as bases do modernismo.
No borde da estrada, na actual rúa Galicia, aparecería a Alameda, un dos elementos do pensamento burgués do século XIX, a natureza como parte da saúde, o lecer como parte da vida cotiá na vila.
Alameda ca. 1940, IEFC, ARXIU HISTÒRIC FOTOGRÀFIC, COLECCIÓN ROISIN, ACM-9-24890v. 
A Alameda construirase en 1852 [J. Uris Guisantes - A Alameda da Guarda] sufrindo diferentes remodelacións ao longo dos anos desde a primitiva Alameda de San Pedro. O xardín e paseo representa un espazo de sociabilidade típico; o salón, a recreación na harmonía da natureza e a conversa.
A Alameda conecta co novo urbanismo que se vai desenvolvendo desde o século XIX e que resulta aínda visible nas construccións residenciais da Guarda e de Caminha, nun momento nos que os cambios sociais e culturais son profundos e van deixar a súa pegada na vila actual.


En recordo de dous guardeses: o meu avó Manuel e o meu tío Pepe

Publicado no libro das Festas do Monte de 2017