viernes, 23 de marzo de 2018

Citanias, no


TOMO VII JULIO-AGOSTO DE 1925 NUM . 163
BOLETIN ARQUEOLÓGICO
DE LA Comísíón Províncíal de Monumentos HISTÓRICOS Y ARTÍSTICOS DE ORENSE
SUMARIO
JUAN DOMÍNGUEZ FONTELA Citanías, no.
J . D. F.-Bibliografía.
Documentos del Archivo Catedral de Orense .
CITANIAS, NO
Un error toponímico

Viene generalizándose de algún tiempo acá el denominar con el nombre de Citanias a las ruinas de poblaciones antiguas que, merced a las investigaciones de los arqueólogos, van surgiendo del seno de la tierra . Esto sucede especialmente con las excavaciones que recientemente vienen haciéndose en la antigua Gallaecia, pues no bien algún amante de la Historia patria levanta un retazo del sudario de tierra que ocultó durante cerca de dos milenarios los informes restos de una antigua población de las alturas, ya aparecen en la prensa estas palabras: «Una nueva citania u «Otra citaniamás» y los vecinos de la localidad y los aficionados de la comarca sin parar mientes en lo erróneo del neologismo, invitan a sus amigos a visitar «la citania del monte Xa .
Y no son solamente las clases populares las que emplean con legítima la denominación exótica, sino que hasta algunas personas de reconocida cultura, no saben sustraerse a la influencia de los indoctos y la aceptan y emplean en sus conferencias y escritos contribuyendo inconscientemente a darles carta de legitimidad .
Muéveme a hablar así, lo que viene sucediendo con las excavaciones realizadas en el monte de Santa Tecla de La Guardia (Pontevedra) que han puesto al descubierto ya gran parte de 'una de las poblaciones prerromanas más importantes que se conocen en toda la región noroeste de España .
El sabio numismático e ilustre explorador arqueológico D. Ignacio Calvo en las doctas monografías escritas con motivo de aquéllas, encabeza su trabajo con un capítulo titulado Citanias gallegas» y recogiendo después datos de Cartailhac, de Martin Sarmiento y del Marqués de Monsalud (1) imita a 'éste, generalizando, trayendo a nuestra región lo que es peculiar y exclusivo de la Citania de Briteiros (Portugal) felizmente explorada por el segundo de los mencionados escritores. Léanse sus referidas monografías y verase como ha contribuido a vulgarizar entre nosotros el error toponímico que quiero combatir, pues, con tesón digno de más probadas causas emplea reincidentemente el término citania aplicándolo a las ruinas de Santa Tecla, y a otros antiguos castros de la región gallega.
Ya antes el Sr. Cartailhac en su obra «Les Ages .p.rehistoriques» decía de estas derruidas poblaciones de los montes lusitanos« Más de diez estaban señaladas y el pueblo conocía cuatro de ellas con el nombre genérico de citanias» y sin embargo se vale repetidas veces de la misma denominación al hablar de los Castros inmediatos a la Citania de Briteiros .
El mismo Cartailhac adoptó igual denominación errónea al escribir «Ríen de semblable aux citanias n'a éte jusqu'ici decovert en Espagne Les Ages, p. 294.
Este error ha trascendido también a la «Enciclopedia Universal Ilustrada» de Espasa en la cual se dice que «dióse este nombre de Citania, a las ruinas de cada una de las poblaciones primitivas que existieron en algunas cumbres de los montes de Portugal en la provincia del Miño ...». Ignoramos quien ha sido el redactor de este artículo, o el corresponsal que ha ilustrado a los señores de Espasa para su confección, pero desde luego podemos asegurar que ha procedido de ligero en esta adaptación toponímica, pues a continuación de este artículo, en la misma página que aquél ocupa, encontramos el siguiente párrafo que desvirtúa y contradice al anterior: Citania, Geogr. Monte de Portugal en el distrito de Braga, jun-302
 (1) «Citanias Extremeñas» tomo III de Ia -Revista de E x t r e m a d u r a», to a Caldas de Taipas . Tiene 306 metros de altura y en él existen notables ruinas  Año 1901 .
Esta última cita bastaría por si sola para confirmar nuestro modo de pensar relativo a considerar como un error toponímico el denominar citanias las ruinas arcaicas de las poblaciones protohistóricas de nuestra región.Citaniaesun nombre propio y exclusivo, nunca fue, ni debe ser en lo futuro, una denominación genérica de otras ruinas similares . Esta transferencia de nombres qué poco a poco quiere imponerse sin que para ello pueda alegarse derecho alguno, constituye una incursión errónea que hay obligación de repeler y eliminar de nuestra toponimia.
Veamos un testimonio ineludible de un sabio escritor lusitano; el clásico y eruditísimo historiador P. Jerónimo Contador de Argote ,cnsteoualmtalo bIeiVln iepsilágmai nao b1r6a 6 «Dde Antiquitatibus Conventus Bracharensis' (2 dice así: «Ora entre Braga e Guimaraens, en distancia igual esta un monte que ha mais de douscentos anos se chama Gitania ou Citania, do cual, e dos vestigios que nelle existem de povoaçao antiquísima, será ben demos a descripçao, porque entendo eu que della pendia o conhecite miento e verdade desta materia, escribí ao ilustrísimo D. Luiz Alvarez de Figueirido, entao Bispo de Uranópolis, e a quem hoje o continente de América venera Arzobispo de Bahía, Metrópoli do Brasil, e a o Corregidor da Vila de Guimaraens, e das respostas de um e outro vin a saber o seguente : Que Citania era un monte, que da parte do Norte estaba pegado a outros mais pequenos, e das mais partes despenhado e precipitado ...
Y en otro lugar de la misma obra (n.° 753 tomo III libro 2 .°) dice el mismo autor Legoa e meya da vila de Guimaraens, e outro tanto de Braga no alto de hum monte, junto a o rio Ave ... estao humas ruinas a que os moradores de tempo inmemorial chamao Citania » .
Citania era el nombre de una de las parroquias pertenecientes a la Diócesis de Braga que se mencionan en el concilio de Lugo celebrado en la era DCVII, donde se la nombra con la variante Gitanea que indudablemente es error de copia . En la división de diócesis hecha por Wamba se transcribe este nombre Gitania, efecto sin duda del mismo error del amanuense. Véanse los apéndices I, II y 1II del tomo II del mencionado Contador de Argote.
(1) Tomo XIII pág . 312-13.
( 2) Lisboa, 1737 .
304 BOLETÍN DE LA COMISIÓN DE MONUMENTOS DE ORENSE
Cardoso en su «Diccionario Geográfico- al hablar del pueblo de Briteiros en la provincia de Entre Duero y Miño dice así «Dentro de esta freiguezia . . . en o lugar de Carbalho, por la parte de Pedralva da principio huma calzada para o monte Citania ... onde se mostran muitos alicerces de casas que fazen corroboraçao de que foy grande a povoaçao de Citania . (1)
Otro ilustre escritor antiguo lusitano, Cabalho da Costa, autor de la notable obra Corographia portuguesa» Ldhl«Aaei bcqsDbelpuaio amr inr1no 7q0ru6i) ao aI (Tomo 1 parte III).
Ave está o pozo da Ola e cual vay dar a estrada encuberta que por debaixo do chao, dicem corresponde a antigua cidade de Citania- empleando asi como propio y no común y genérico este nombre.
El erudito investigador, autor de la Geographia dentre Douro e Minho e Tras o Montes» Doutor Juao de Barros que escribió en el siglo XV, hablando de la Citania de Briteiros, única menciona da con este nombre en su obra, le da éste como exclusivo de otra entidad de población .
Exprésase también asi el P. Bernardo de Brito en su «Segunda Parte da Monarchia Lusitana-, (año 1609 p . 24) al hablar de la Supuesta Diócesis de S. Torcuato en Citania.
Así hablan unánimemente todos los geógrafos e historiadores antiguos portugueses, empleando siempre el nombre de Citania como propio y nunca como genérico o común.
El sabio epigrafista alemán AE. Hübner que visitó personalmente estos lugares tuvo siempre como nombre propio y no común el de Citania, pues, en su obra Inscriptiones Hispaniae Christianae (.adhrq aepsuu 39abie7eglnm )asnst adúdmosice oppidum antiquum «Citania» dictum ocupasse credunt antiquarii portucalienses es decir que para Hübner esta localidad era una copqsvóClaenoupileglmrtiat,aeiúdambgmnanorudiaos, ao, y genérica en sus orígenes, convirtióse después en deno-minación propia de dicha montaña y sus ruinas .
El mismo sabio epigrafista, al confeccionar el mapa del occidente de la península ibérica Hispaniae pars occidentalis pone a (1) Tomo III de .0 Archeologo Portugués- n ° XII.
Citania como única población de este nombre en la sección gallega portuguesa, dando a otras localidades. Como Sabroso el nombre que les corresponde.
El erudito y sabio arqueólogo lusitano J Leite de Vasconcellos en su notabilísima y bajo todos los puntos de vista meritoria obra Religioes da Lusitania , (tomo 11 pág. 48) hablando de unos castros portugueses dice así «Este castro mostra bastantes semelhanzas com os de Sabroso e Citania (Minho)... e así que em Sabroso e na Citania senotarem elementos de chamada civilizaçao mycenense. Y en otro lugar, (tomo I p . 52) se expresa así «a Citania de Briteiros na mesma provincia e un castro típíco luso romano.
Al emplear este ilustrado historiógrafo de fama universal como propio el nombre de Citania, da a conocer que jamás le tuvo, ni por lo tanto puede emplerse como genérico y común.
Y en efecto: Esta palabra indudablemente que procede del término latino civitas, atis,-ia ciudad.
Hay en las inmediaciones de La Guardia un lugar que antiguamente fue parroquia independiente y que hoy está agregado a la de Salcidos, Llamase Cividanes y al mencionarla documentos medioevales del monasterio de Santa Maria la Real de Oya y de la Catedral de Tuy, llámanla Santa Eulalia Civitanis . Encima de ella y cual si fuese su acrópolis yérguese un hermoso Castro perfectamente conservado todavía en su corona, en su rampa de espiral y en otros detalles de su castramentación .
El nombre de Civitanis e induda-blemente lo mismo que Civitatis, y al decir Castrum Civitanis y Sancta Eulalia Civitanis era lo mismo que Castro de la Ciudad ; Santa Eulalia de la ciudad . Esta mutación de la t en d por ser letras de un mismo órgano está per-.Civitanis Cividanis fectamente explicado por las leyes filológicas, resulta, pues: Civi-Es caso también frecuente la desaparición de la sílaba interior vi en esta voz, como sucede en los casos cita, cidade, cibdade que prodeden sincopadamente de las voces cividade y civitate, según resulta de la siguiente gradación:
Citá franc. cité cidá cibdá cidade cibdade cividade civitate.
Si a este añadimos que a la primera voz citá se le añade el sufijo avia, equivalente el sufijo locativo y ethográfico o de residen cia anus, a, tenemos que la voz citania cita + ania es igual en absoluto a la voz civitate, es decir citania civitate civitania y Cividanes de Salcidos y de otros puntos de Galicia que pueden leerse en cualquier nomenclator geográfico gallego .
Perfectamente queda demostrada por estas evoluciones fonéticas la igualdad toponímica: por lo cual también aparece perfectamente demostrado como aquella palabra citania, antiguamente un término común y genérico, es hoy nombre propio del monte lusitano a que nos referimos . Y, así como el nombre Cividanes que lleva hoy como propio lugar de Salcidos situado al pié del castro del mismo nombre, si bien en un principio fué un nombre genérico y común, hoy es propio e individual, de igual manera el nombre Citania, si bien etimológicamente es genérico y común, hoy es propio y exclusivo del mencionado castro o ciudad derruida portuguesa .
Y así como hablaría impropiamente quien llamase cividanes, a todas las poblaciones antiguas de los castros célticos o romanos, porque este es hoy nombre propio e individual de esta población inmediata a La Guardia y de otros lugares de Galicia, que por identico origen llevan el mismo nombre, así también hablará impropiamente quien llame Citanias a los antiguos castros habitados y a los ópidos derruidos de las regiones del Miño ; Citania será siempre una voz exótica para nosotros . Castros o castelos: Ccesios dnv aiodlaeods nombres galaicos desta serie de antiguas localidades .
Existen en la región gallega más de cuatrocientas entidades de población que llevan actualmente estos nombres genéricos, mientras que no hay una sola que sea conocida con el nombre de Citania .
Muchos de ellos, como el monte del Nombre de Jesús de Pías, en Mondaríz, 'la isla de Toralla fronteriza a San Miguel de Oya, en Vigo, el monte del Viso o de la Peneda en Redondela, el monte de los Castelos en Entrimo, (Orense) tienen en su recinto viviendas circulares y multiples restos con vestigios protohistóricos similares a los de Santa Tecla de La Guardia, pero a ninguna de estas arcaicas poblaciones se les llamó nunca citanias ¿porqué pues, hemos de hacer inmigrar entre nosotros un nombre que no tiene apoyo ni en las tradiciones populares, ni en la geografía local, antes por el contrario es exótico y extraño? ¿Porqué no hemos de valernos de los nombres tradicionales de ciudad antigua o Castro?
Y si corno dice el sabio Sr. Leite de Vasconcelhos ta palabra citania significa pouco mais ou menos o mesmo que castro, ¿Por qué hemos de acudir a aquel neologismo toponímico que nadie hasta ahora usó entre nosotros, ni entre las personas dedicadas a los estudios históricos, ni aún entre las clases populares?
En corroboración de mi aserto debo consignar que, habiendo escrito reciéntemente a uno de los ilustrados caballeros que actualmente constituyen la Sociedad Martins Sarmento , y es uno de los más asiduos colaboradores de la «Revista» de la misma sociedad, consultándole este asunto, me contestó con las siguientes frases que entresaco de su luminosa tarta Efectivamente a esa única localidade Citania de Briteiros ja antes de Sarmento se daba a nome de Citania ... mais a verdade e que e considerado como nome común e vocabulo Citania e tanto as¡ que nas proximidades existen vestigios evidentes d'uma localidade antiga Sabroso doeu sai gcnaicdaidóen-, a que se dá tambem citania de Sabroso, .embora antre o povo nao seja assim chamado o outéiro ou elevaçao onde existen as ruinas do antiguo castro .
¿Puede aducirse argumento más conclu-yente a mi favor que esta afirmación del ilustrado arqueólogo Excmo . Sr. Anselmo da Concepción e Silva autor de estas líneas?
Es decir que, si bien por semejanza la «Sociedad de Martins Sarmiento» empezó a llamar Citania al Castro de Sabroso, el pueblo, cuya tradición está arraigada en el uso constante de los siglos jamás le llamó Citania, sino Castro, que es su nombre característico como dice mi sabio Corresponsal.
Y como en materias de geografía histórica es preciso atenerse exclusivamente a la tradición escrita, a al uso constante y racional del pueblo, independiente de imposiciones o sugestiones exóticas, por eso juzgamos arbitrario y caprichoso, y destituido de fundamento científico el uso que pretende introducirse de llamar Citanias a las ciudades arruinadas o restos informes de los Castros antiguos que el pueblo llamó siempre con estos u otros nombres similares y nunca con el de Citanias que solo pertenece a un determinado lugar de la Galicia portuguesa antigua.
Refiriéndose a ¡él población derruida que existió sobre la cumbre del monte Aloya, en Tuy, dice un antiguo documento de aquella catedral estas palabras in castrum et ad monten Alojoe, ubi Juit civitas antiquitus condita : es decir que se menciona un Castro, una ciudad antigua qué allí existió, predecesora tal vez de población romana de los campos y puertos de Santa Eufemia, o de San Bartolomé. ¿Sería racional que, si cualquier día unos cuantos amantes de las glorias de la histórica ciudad de D . Lucas y S. Telmo emprendiesen allí escavaciones, al aparecer los restos de célticas civilizaciones, que indudablemente allí se conservan sepultados, se comenzase a hablar de las citanias del monte Aloya? No . Aquello será siempre un Castro ; una ciudad antigua se comenzase a hablar de las citanias del monte Aloya? No . Aquello será siempre un Castro ; una ciudad antigua .           
Concluyamos, pues, con las siguientes frases del mismo señor Calvo. «De estos datos se deduce que en sentido estricto solo puede llamarse citania a la población arqueológica de Briteiros» pero concluyamos también rechazando su aserto de que «en sentido lato no es disparate decir que en España hay citanias, ni tampoco el afirmar que sobre el monte de Santa Tecla ruinas de población antigua, a lo que no hay inconveniente en contar entre el número de citanias españolas» . Citanias, no. Este es un error toponímico.

JUAN DOMINGUEZ FONTELA.

sábado, 3 de marzo de 2018

Es Santa Tecla, no San Rego



Parece que algunos historiadores, y de fama por cierto, llaman San Rego al monte de Santa Tecla, creemos estar obligados, nosotros más que nadie á desvanecer semejante error y á probar que nuestro querido monte, que ha dado nombre á nuestro semanario, se llama ahora, y se ha llamado siempre, Sta. Tecla, y no San Rego, como se ha escrito en algunas obras históricas.
Con elocuencia suma nos habla á favor de nuestro aserto la antigua ermita que bajo la advocación de Santa Tecla fué erigida en lo alto del monte, entre el Facho ó Perouquiño y el picacho llamado de San Francisco, sin que aparezca allí cosa alguna que referirse pueda á San Rego.