lunes, 28 de agosto de 2017

EL FUTBOL GUARDES

Cuando recordar no pueda
¿ donde mi recuerdo irá?
Una cosa es el recuerdo
y otra cosa recordar.
(Antonio Machado)

Mientras en Europa se iniciaba la Primera Guerra Mundial,en La Guardia nacia algo mucho mejor.Se fundaba el CLUB DEPORTIVO GUARDES de Futbol. Tanto su niñez.como adolescencia estuvo marcada por muchos hechos importantes,como la aportación de un jugador a la selección Española. Al arbitraje de un mas tarde seleccionador nacional y formando en sus filas varios jugadores de primera división. Fué invitado a inaugurar campos de Futbol y jugar trofeos en España y Portugal.


Copa “El Pueblo Gallego” ganada al Povoa de Varzim, por 3-1. Compitió con equipos de la categoria del:CELTA DE VIGO;PONTEVEDRA,C.F.;C.D.ORENSE;EIRIÑA, a nivel gallego. Y extranjeros que hoy militan en 1ª división Portuguesa,como BEIRA-MAR;ACADEMICO DE PORTO;SPORTING CLUB DE BRAGA;VITORIA DE GUIMARAES.
Participó en competiciones comarcales y regionales. Tras una pequeña “enfermedad” que lo mantuvo parado unos 15 años (jugó su último partido el 18/7/1936 y no volvió hasta el año 1950 por falta de instalaciones entre otras causas).


Temporada 1953/54 

En el año 1954 volvió a “recaer” ,pero por distintos motivos. Intereses particulares que derivaron en problemas ecónomicos y pese a los “medicamentos” (campañas a nivel de prensa y aficionados que pedián limar roces y retirar impedimentos) fué minando su salud,hasta el fatal desenlace. ¿Culpables? Si los hubo y datos tengo.Pero no seré yó,despues de tanto tiempo,quien juzgue este caso. Entre otras cosas porque las partes no podrian acusar y otros defender sus argumentos.
Este año se conmemoraria su 103 cumpleaños,sería en edad mayor que un CELTA DE VIGO;C.D.ORENSE; COMPOSTELA;RACING DE FERROL;PONTEVEDRA,C.F.; C.D.LUGO. Y en España al VALENCIA;C.F.REAL ZARAGOZA;REAL OVIEDO entre otros. Vivió en una Monarquia,una Republica y una Dictadura. Reunió en sus filas deportistas de todas la clases  sociales y tendencias políticas.Pues en eso el deporte es los más democrático.
Quiero terminar esta ESQUELA/RECORDATORIO con un pequeño verso,que le dedicó un aficionado:
E CHAMOUSE DESDE AQUELA
CLUB DEPORTIVO
MAIS SENDO O CHOYO DA CASA
FOI “GUARDES” SEU APELIDO.

¡Muchas gracias a todos los que formaron el DEPORTIVO GUARDES! 
Fernando Martinez Vicente.

Publicado no libro das Festas do Monte 2017


viernes, 25 de agosto de 2017

H. FRANCISCO GARATE



De la vida del siervo de Dios
H. FRANCISCO GARATE,
DE LA COMPAÑIA DE JESUS
I
El H. Francisco Gárate Aranguren nació el 3 de Febrero de 1857 en el caserío “Recarte”, situado en la parte derecha de la Santa Casa de Loyola y a muy poca distancia de ella. Sus padres fueron Francisco y María Bautista, sencillos y modestos labriegos, laboriosos, honrados y de una religiosidad profunda.
Francisco fué el segundo de siete hijos que tuvieron, cuatro varones y tres hembras. Francisco se distinguió ya en la niñez por su modestia y por la obediencia con que servía a sus padres. A los catorce años, pasó a Orduña (Vizcaya) a servir como criado en el Colegio de Nuestra Señora de la Antigua, regentado por los Padres de la Compañía de Jesús.
Allí estuvo tres años, y allí se resolvió a seguir aquella vocación admirable, para la que el Señor le tenía predestinado, de Hermano Coadjutor de la Compañía de Jesús.
A principios de 1874, España se hallaba revuelta. Ardía la guerra civil y el teatro principal de la misma eran las Provincias Vascongadas. Entonces fué cuando Francisco Gárate con otros compañeros salió de Loyola una mañana muy temprano, y caminando todo el día por los montes, llegó al atardecer a la orilla del río Bidasoa y, atravesándolo en una barca, penetró en Francia, y fué a dormir a San Juan de Luz. Al día siguiente se dirigió al Noviciado que la Compañía de Jesús, retirándolo de España, había plantado en Poyanne.
El día 2 de febrero de 1874, Francisco Gárate comenzaba con todo fervor la vida religiosa. En los umbrales de los diecisiete años de edad.
II
Desde el principio de su vida religiosa, fué ejemplar por su caridad, amor al trabajo y alegría espiritual.
En el año 1877, fué destinado a La Guardia (Pontevedra), como enfermero del Colegio del Apóstol Santiago, que en su seno albergaba entonces, además de la Segunda Enseñanza, los comienzos de la Universidad de Deusto y de la Universidad Pontificia de Comillas.

Diez años más tarde, y mirando por su salud el H. Gárate fué trasladado a la Universidad que meses antes se acababa de instalar en Deusto en la primavera de 1886. En ella vivió los cuarenta y un años que le restaban de vida, y siempre en el difícil y pesado cargo de Portero.

lunes, 21 de agosto de 2017

VISION DESDE LO ALTO DEL MONTE SANTA TECLA


            …Detén caminante tus pasos en lo alto de esta cima, y contempla arrobado por mística unción, la maravillosa perspectiva que ante tus ojos se dilata expléndida…
                               No será posible encontrar nada parecido.



            Bajo el sudario oro y azul que cae de los cielos para envolverlo todo, vibra, al unísono del suave latir de esta tarde magnética, la ola fecunda que brota ardiente de la tierra para sumirnos en un inquietante nirvana.

            Sobre nosotros la cúpula misteriosa de los cielos que ostenta irisaciones de gigantesco ópalo, a la espalda, el huraño rugir del embravecido océano al estrellarse impotente contra el pétreo acantilado, y al frente….al frente, la visión de maravilla de un panorama de ensueño, al que una cinta e plata parte en os, para reflejar mejor en su pulida superficie la emocionante belleza de esta tierras de Iberia: ¡Galicia! ¡Portugal!
           
            Alejado por la distancia que da la altura, se ve, allá en el fondo, el gris canario guardense. Cara al rugiente mar, parece sonreír, desafiándolo fiero, excitado por la inquieta caricia que brota poderosa y cálida de la tierra, como el ardoroso jadeo de una amante apasionada.

            Todo parece tener desde la altura, la perenne belleza de la que ha de subsistir siempre. Algo misterioso y lleno de ritual solemnidad hace tender al espíritu sus alas en un vago deseo de eternizarse.

            Pródigamente umbrosas y fecundas, descúbrense en considerable extensión las tierras fronterizas. Elevados montes, verdes colinas, pendientes suaves, como las formas de una impúber…¡valles frondosos!. Todo pasa ante nosotros con la atrayente visualidad de un alucinante estereoscopio.

            Silencioso y tranquilo parece descansar todo bajo un cielo de esmeril. Las casas lejanas, son un cante al variado verdor de los campos, el confiado pasar de unas blancas palomas, -rompe el silencio augusto de la tarde que muere- la nostálgica melodía de una canción del país.

            Es una voz de mujer la que lanza al espacio el melancólico tremar de su alma enamorada. En esta sencilla canción parece vibrar una ancestral saudade. Quizá encontremos la causa de este sentimiento nuestro en la emoción sentida al pisar por vez primera lo que fue solar de nuestros mayores. En los días que corren, el celo, la constancia, la oscura abnegada y entusiasta labor de unos hombres modestos, puso al descubierto, para admiración y respeto de todos, los cimientos de este pueblo prehistórico.

            ¿De que raza o de que tribu fueron estos primitivos moradores? Hagamos un ligero repaso retrospectivo en el que solo pueden seguirnos como buenas compañeras, la imaginación y la fantasía.

            Todos los pueblos quieren tener la infantil satisfacción de una antigüedad más allá de la historia y del recuerdo

            Un pasaje del historiador de los judíos, Josafá, hace creer a muchos que fue Túbal, hijo de Japhet y nieto de Noé, el primer hombre que vino a España.

            Por otra parte, dice el Génesis en uno de sus capítulos, en uno de sus capítulos, que después de la horrible confusión de las lenguas en la famosa Torre de Babel, castigo que el Señor envió a los hombres para humillar la audacia o la soberbia de los mortales que querían acercarse a los cielos y ser tanto como el que manda en ellos, Tharsis, hijo de Javán y nieto de Japhet, vino con los suyos a poblar las tierras.

            Dejando aun lado el campo de la fantasía donde no es posible hacer, por lo lejano de los tiempos y lo confuso de los textos una depurada investigación histórica, es lo más probable que sus primeros habitantes de España fueran los íberos de la gran familia escita, tribu nómada, dedicada como todas en aquellos tiempos, al pastoreo y a la guerra. (H.G.E.; Modesto Lafuente, I.I.c.I.) Estas gentes, que partieron de la India escita, se derramaron por toda Europa hasta llegar a su extremo occidental.

            Mas tarde, sus descendientes, opusieron tenaz y heroica resistencia a las invictas legiones de Roma. Están conformes todos los historiadores en calificarlos de audaces y bravos, y cuentan, que antes de dejarse hacer prisioneros, preferían darse muerte para no verse convertidos en esclavos de los arrolladores del mundo.


            En una retrospectiva visión, los vemos salir de estas sencillas viviendas circulares para empuñar valientes las armas y sacrificar la vida defendiendo la tierra sagrada.
           
            Detente ante los pétreos restos del solar de tus mayores y siente desde esta cima que debió de servirles un día de espléndida atalaya, el éxtasis bienhechor capaz de llevarnos más allá del dolor y del mal. Ellos desde este sitio, lanzaron ante el peligro sus gritos de guerra.

            Tú, hombre civilizado, eleva desde aquí un canto corajudo y vibrante en honor de todas las glorias e vieja y fecunda Suevia.
J. Fernández Sierra, La Guardia, 1922 EL ECO DE GALICIA (30.09.1922)

Recopilación en montaxe
Celso R. Fariñas
InfoMAXE

Publicado no libro das Festas do Monte de 2017