martes, 12 de agosto de 2014
lunes, 11 de agosto de 2014
domingo, 10 de agosto de 2014
(A GUARDA) "CANCIÓN DEL ALMA SENCILLA (AL TECLA)" por Julio Sesto, libro Festas do Monte, 1955
CANCIÓN DEL ALMA SENCILLA
(AL
TECLA)
Marinero, marinero,
no salgas hoy a la mar...
toma el porrón y el pandero,
arrímate al buen gaitero
y sube al Tecla a folgar...
Canta como un ángel, canta,
buena moza marinera...
con emotiva garganta,
canta en el Monte a tu santa,
y a tu amor en la ribera.
Después de sufrir un año,
llega Santa Tecla un día...
abre su bolsa el tacaño,
y el corazón más huraño
se alegra en la romería.
Baila, guardesa graciosa
y alegra tu corazón...
danza lenta y candenciosa
al son de la rumorosa
música de Tabagón.
Noble y gentil señorita,
rebosante de oro y seda,
guardesa pulcra y bonita:
dale a tu novio una cita
para el baile en la alameda.
¡Miñota portuguesiña:
canta con
tu portugués
sobre el
Tecla, xeitosiña,
y baila
viendo a Caminha,
que está
encantada a tus pies!
Corre,
galleguita aldeana,
con tu
empanada en la cesta...
y tu rostro
de manzana...
Sube al
Tecla, y engalana
Con tus
colores la fiesta.
Y entre el
rojo tinto de Eiras
y el blanquito de El Rosal,
en las
altas carballeiras
goza al son
de las Muiñeiras
de nuestra
gaita inmortal.
¡Un dulce
son de amoriño
mándame,
gaita gallega...
en una nube
del Miño,
mándame,
gaita, un airiño...
mándalo a
ver si me llega!
Julio Sesto.
México,
1955
Publicado no libro das Festas do Monte de 1955
sábado, 9 de agosto de 2014
viernes, 8 de agosto de 2014
(GALICIA, Diario de Vigo) 20 de enero de 1925
20 de Enero de 1.925
RIBADELOURO (TUY).- Actuación de
las autoridades.-: Hemos saludado
al Alcalde don Estanislao Ferreira y a los concejales, D. Daniel Bernárdez, D.
Luís Peralba y D. José Pino, quienes ordenaron la clausura de un matadero de
reses clandestino del carnicero José Lago. Plácemes merecen por ello nuestras
celosas autoridades, pero deben castigar, con mano dura para que sirva de
ejemplo. Estos desaprensivos industriales parece les importa muy poco la salud
de sus semejantes con tal de que hagan ellos su negocio.
Los señores arriba
citados, en compañía del señor Ayudante de Obras Públicas, estuvieron también
viendo los destrozos causados por el temporal en el puente “Mirón”, el que
quedó inutilizado para el paso de vehículos, pero según noticias que tenemos,
pronto se dará principio a las obras, para reparar los desperfectos ocasionados
por el temporal, por cuenta del municipio. En esta parroquia, celebraremos que
estas noticias se confirmen.
Libros de una sociedad.-: Por orden del juez se ha ordenado la
entrega de los libros a esta Sociedad
Agraria que se hallaban hace dos años en el juzgado de Instrucción, motivada
por el procesamiento que se siguió contra la Directiva de dicha
sociedad, siendo este proceso sobreseido recientemente por la Audiencia Provincial.
jueves, 7 de agosto de 2014
(A GUARDA) ¡SIEMPRE VIVIRÉ RECORDÁNDOTE!" José Cólera González, libro das Festas do Monte, 1955
Siguiendo
el laberíntico y sinuoso jardín guardés, a cada paso, se suceden paisajes que
contrastan escenas de variado colorido, unas veces el Océano Atlántico que,
aunque, inmensamente grande desaparece a nuestra observación en el punto del
horizonte, merced al continuado movimiento rotativo de nuestro Planeta; otras
veces, brotan y surgen aglomeradas casitas labradoras que, como blancas
gaviotas, quieren sobresalir y dominar con su figura a los viñedos emparrados,
mientras que los maizales, en perfecta alineación, enhiestos y robustos como
recompensa a una gestación vigorosa, quieren, también, ellos, reverdecer con su
asistencia la campiña, en cuyas inmediaciones o proximidades se halla el
titánico e ingente escenario que culmina con la nota saliente del soberbio
reducto del Tecla.
En su
cumbre y como cenador colgado en lo más alto del Monte, se alza un suntuoso
Hotel, que, con su magnificencia, es paralelamente similar a aquellas moradas
de antiguos señores feudales, evocadoras de recuerdos de antaño. Desde el
corrido y amplio balcón del “Pazo” que, así nominalmente se llama el citado
Hotel, se esclaviza y avasalla, por completo, toda la Comarca , vestida con rico
boato verde, mientras que el Río Miño, con su ancho y desparramado caudal, en
función aduanera, separa, con sus limpias y cristalinas aguas, a dos Naciones
hermanas.
Salpica el suelo, refrescando el ambiente que
rodea la cúspide del Monte Tecla, una tupida y extensa vegetación que, a la
vez, parece cumplir la tarea de proteger con las copas de los frondosos árboles
la Capilla
donde se guarda y venera la
Sagrada Reliquia de su Santa, sirviendo, al propio tiempo,
para suavizar el bochorno del Sol y sus calóricos rayos en la época estival.
De otro
lado, y desde uno de sus muchos y elevados observatorios graníticos, el Tecla
nos ofrece el espectáculo de admirar los dentellones y mordeduras, bien
visibles, por cierto, en los días claros y serenos, de las aguas del Atlántico
a las acantiladas costas guardesas, operación que pretende furtivamente
enmascarar en el turbulento espumaje de sus agitadas y bulliciosas olas, que
arrastran fajas blancas de menuda arena, que depositan en las pequeñas playas
naturales, donde se guarecen visitantes
y forasteros para bañarse y practicar la natación, abrigadas de unas rocas que
salen a su paso, restándoles energías, mientras que la atmósfera se impregna de
un fuerte olor a marisma, que produce un agradable bienestar.
No
acierto a encontrar por más que me obstino, el verdadero vocabulario expresivo
de tanta beldad, y mucho menos, aproximarse a la formación de una idea cuyo
contenido explique, aunque, sea, a grandes rasgos, los inimitables panoramas
que se producen constantemente desde cualquier rincón de La Guardia ; recorrer y
deleitarse, a través de su Comarca, con sus encantos, es acto que, solo y
personalmente, debe ser criticado y juzgado por quienes lo contemplen.
Yo, y
ante el recelo y desconfianza de quedarme corto y escaso en mi apreciación al
explicar la magnitud de tanta hermosura que la Naturaleza ha volcado
sobre esta Villa gallega, como recuerdo de su mejor dádiva, cedo gustosamente
esta función fiscalizadora a todos y a cada uno de los visitantes que tengan el
alto honor de traspasar sus umbrales.
Pero esto
no es óbice para que a este respecto diga que, entre las incalculables bellezas
turísticas que encierra Galicia, sea ésta, la de La Guardia , una de las que,
con mayor fuerza y raigambre, quede prendida y grabada en la mente del viajero.
Mi
opinión como persona familiarizada, al igual que los guardeses, con la
excelsitud y suntuosidad nacida de la contemplación diaria de tan sublime
hermosura, es que un fallo justo con respecto a La Guardia , no puede ser otro
que exponiendo calificativamente y con sinceridad que que esta Villa marinera
“es prez de Galicia y bendición del Cielo”.
José Cólera González.
Publicado no libro das Festas do Monte de 1955
miércoles, 6 de agosto de 2014
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