viernes, 12 de septiembre de 2014

(A GUARDA) CAMPOSANCOS ( III )

ÁMBITO SOCIOPOLITICO, RELIGIOSO, BÉLICO y ECONÓMICO
Etimología
            El toponímico de Camposancos, tiene probablemente su origen etimológico en la unión del vocablo campos, que evidentemente se refiere al campo o campos existentes en el lugar, y ancos, que significa ángulo o recodo en un camino; por lo que resulta que, tratándose de una población que engloba el significado de ambos apítetos, su nombre esté de acorde con lo antedicho.
            En Galicia existen actualmente otras dos localidades con el nombre de Camposancos:
            -San Cristovo de Camposancos, perteneciente al Concello de Lalín en la provincia de Pontevedra, con aproximadamente 110 habitantes.
            -Camposancos, lugar perteneciente a la parroquia de Nieva del Concello de Avión en la provincia de Ourense, con aproximadamente 70 habitantes.



SIGLOS XII y XIII
Primeros documentos
            El primer documento conocido en el que hace referencia directa a Camposancos y expresamente con tal nombre, se encuentra en el Archivo Capitular de la Catedral de Tui, entre los precedentes de Barrantes. Se trata de una escritura de “donación y venta” (sic) de fecha 5 de mayo de 1.145 en el cual una tal doña María Eriz, otorga a favor del Abad del Monasterio de San Salvador de Barrantes, la heredad que posee “in villa quam vocitant Campos-sancos subtus mons Teurega territorio tudense in focei Minei”.
            La aceptación de villa no es la actual, sino que debe a la significación de entonces derivada de la romana: poblado rural. En el caso que nos ocupa, se intuye que los restos de éste son las rústicas edificaciones agrupadas que se ven actualmente en el lugar denominado a “Cova da Loba” (situado a la falda SO del Tecla, al norte de la carretera de circunvalación, enfrente de la subida de la playa del “Forte”, actualmente conocida como “Molino”).
            El patronímico María Eriz deriva primero en el toponímico María Dizhasta transformase en Maradiz que se aplica al lugar antes citado.
            No obstante lo anterior, el documento histórico más importante que se conoce referente a Camposancos y a la formación del Coto (territorio demarcado en la Edad Media que recibe el nombre cantum, couto o coto), data de algo más tarde. Así, el 26 de octubre de 1.162, el Rey de Galicia y León, Don Fernando II, hijo de Alfonso VII el Emperador, criado y educado en Galicia, expide en Burgos (Libro de Previlegios Reales nº7) carta de “previligio rodado” redactado en latín sobre pergamino, concediendo al Monasterio de Barrantes a perpetuidad todo lo que pertenecía al derecho real: “en la villa que se llama Saha que está entre Camposancos y Salcidos en la feligresía de Santa Eulalia. Dono por tanto a dicho Monasterio de San Salvador de Varrantes y a vos el antedicho Abad Don Suero t a vuestros sucesores todo lo que tenga en la antedicha villa, esto es Saha, con todos sus términos así nuevos como antiguos, con todas sus pertenencias, con los prados, pastos, montes, fuente, arroyos, campos, entradas y salidas para que de hoy en adelante tengáis y poseáis el supradicho realengo en su totalidad y hagáis de él lo que os pareciere, os lo concede “jure hareditario” a vos y al supradicho Monasterio a perpetuidad para la salvación de mi alma y las de mis padres. Si alguien pues, os importunase en esto a vos o al monasterio cometiere alguna injusticia, encuentre mi enojo con el castigo de Dios Omnipotente… y por su atrevimiento temerario compense al monasterio con cien libras de oro…” 
            A este Soberano aluden las AA grabadas en los antiguos mojones del Cotoy la letra B de su esposa Dª Berenguela. Las RR y las cruces son características de las donaciones reales acotadas.
  
       
El referido documento real menciona dos núcleos diferenciados de población: Camposancos y Sáam, del primero perduran, como he citado, los restos del paraje de Cova da Loba que, según cuenta la escritora viguesa María Xosé Queizán, fue abandonado a raíz del terremoto de Lisboa. El segundo está actualmente integrado como barrio del conjunto de los que configuran el pueblo de Camposancos, no estarían poblados en esa época los barrios que actualmente existen entre ambos: Outeiro y Couto.
            Respecto a Sáa, cabe señalar que, igual ocurrió con Camposancos, el 11 de abril de 1.201, el Rey D. Alfonso IX hijo del anterior, concede también al Monasterio de Oya, “el realengo de Sáa”. Veintiún años más tarde, el mismo Rey Alfonso IX recupera Sáa, que desde entonces seguirá unido para siempre a Camposancos.
            Según algunos autores Sáa viene de sala, que en los romances franceses y galaico-portugueses significa casa, vivienda o casal. La atimología de su nombre y los restos paleolíticos evidencian, por tanto, la antiquísima población del barrio de Sáa, que goza de una bella panorámica sobre el estuario del Miño.

             Otro importante documento donde viene reflejado el entorno de Camposancos, aunque no con su nombre, es el mapamundi de Ebstorf, del año 1.234, aparecido en un Monasterio Benedictino de la Baja Sajonia en Alemania. En él describe Frei Leao de Sao Tomas, Abade Geral do Monasterio de Tibaes, muy cerca de Braga (Nacido en Caminha en 1.644), “…A Foz do Minho… illas costas, forza das corrientes da barra, etc., y la relación con el monte Tecla y Camposancos…o Minho com unhas bocatas largas que tem quatro millas de praya a praya cómo diz Plimio e nos vemos…”. (Plimio el Viejo).

Continuara...

A. Armindo Martínez Sobrino 

(A GUARDA) AGUSTÍN e SALVADOR LOMBA (OS MUCHACHOS) 1.922

20-06-1.922.

Archivo: Antonio González

(A GUARDA) Vodas, anos 70 ( VII )


(A GUARDA) "O MAR NO MUNDO" de Eliseo Alonso, Nº 8


jueves, 11 de septiembre de 2014

(A GUARDA) CAMPOSANCOS ( II )


Fotografía: Archivo Tato

En el año 997 Al-Mansur al Allah (Almanzor), al frente del ejército musulmán, cruzó de Sur a Norte el actual territorio de Portugal. Según el historiador tudense Ávila de la Cueva, en esa “razia” destruyó el primitivo monasterio de Barrantes (Tomiño), al que posteriormente habría de pertenecer el territorio de Camposancos.
A las devastaciones producidas por Almanzor en Galicia se añadirían más tarde, en el año 1.014, los desastres ocasionados por las nuevas oleadas de invasiones vikingos, procedentes de Normandía y capitaneadas por el famoso Olaf Haraldson. Entraron por la boca del Miño en Camposancos y, remontando el río, cayeron por sorpresa sobre Tuy, incendiando la ciudad. Olaf Haraldson sería venerado por los noruegos como santo y patrono de su país.
Tuy y comarca permanecieron en estado de ruina hasta el año 1.069, cuando la infanta Dª Urraca consigue de su hermano D. García el nombramiento de D. Georgio como obispo de Tuy, que establece el nuevo monasterio de Barrantes y las demás casas episcopales de la comarca.
Durante el siglo XII la desembocadura del Miño fue testigo de las luchas fratricidas entre las reinas Doña Urraca, Doña Teresa y su sobrino Don Alfonso, siendo la reina Teresa la que concede al Obispo de Tuy el acotamiento de la pesca en el rio Miño. Según Domínguez Fontela, en el mismo documento en el que se prohíbe la pesca sin autorización del mayordomo de la Iglesia, se basa el derecho del obispo de poner barca en el Pasaje de Camposancos.

Como hecho a destacar en el ámbito religioso, en el año 1.138 se constituye la Hermandad del Clamor del Monte de Santa Tecla, de la que forma parte activa la parroquia de Camposancos,  entre otras. Tiene por objeto canalizar el culto en la ermita, procesiones y peregrinaciones a favor de la santa. Sigue activa en la actualidad.
Según documentación existente en el Archivo Capitular de la Catedral de Tuy, en el año 1.151 comienza la vinculación de Camposancos al Monasterio de Barrantes. El emperador D. Alfonso VII concede privilegio de “coto” sobre estas tierras, disponiendo que sus habitantes sean vasallos del mismo. Más tarde en el año 1.435, el papa Eugenio IV expide una bula mediante la cual el Coto de Camposancos, feudo del Monasterio de Barrantes, pasa al Cabildo de Tuy.
Durante el periodo de 1.442 y 1.488, el Coto de Camposancos pasa al poder de la Casa de Sotomayor, ya que el Conde había despojado al Prelado de bienes, usufructos y rentas. En esos años las tierras de Camposancos fueron testigo de las correrías de Pedro Álvarez de Sotomayor, más conocido por el apodo de “Madruga”.
Una vez recobrados los bienes, en Septiembre de 1.511, el Cabildo de Tuy comienza a otorgar escrituras de foro a los vecinos de Camposancos en las que, junto con sus nombres y apellidos, figuran las casas, “cortes”, “eiras” y viñas que se les aforan. Es pues en los albores del Siglo XVI y en las escrituras obrantes en el Archivo Capitular de Tuy donde aparecen por vez primera los nombres y apellidos de las personas de Camposancos; Martínez, Alonso, Álvarez, Rodríguez, de Saá, Sobrino, Vázquez, Vicente, Domínguez, etc.
También en esas fechas, a partir de la proclamación de Felipe II como rey de Portugal en 1.580, Camposancos y su entorno fueron testigos de las batallas que enfrentaron a españoles y portugueses hasta que éstos recobraron su independencia. En relación con esto, señala Domínguez Fontela en la obra “Nuestra Guerra con Portugal en el Siglo XVII”: “en febrero de 1.644 el Conde de Castelll Mellor dispuso un nuevo ataque al fuerte de Camposancos con 200 hombres embarcados en varios galeones; no halló oposición alguna y pudo destruir el fuerte que había sido abandonado por los españoles, para atender a puntos más necesitados e importantes”. Años más tarde en 1.966 en unas dunas descubiertas tras un fuerte temporal, en las inmediaciones del actual Hotel Molino, quedó al descubierto un muero de metro y medio de ancho compuesto por mampostería; restos sin duda del citado fuerte.
El 13 de Febrero de 1.668 se firma el tratado de paz entre España y Portugal, que obligó a ambos estados a la recíproca devolución de las plazas conquistadas durante la guerra.
Años más tarde, en 1.753, y a tenor de la firma del Cuaderno del Interrogatorio “A” del Catastro del Marqués de la Ensenada formulado por la Real Contribución de la provincia de Tuy, son nombrados y elegidos Jurados ciertos vecinos de la localidad, por tener “conocimiento de la extensión del Coto de Camposancos y también inteligentes en las calidades de tierra en su término, frutos y cultivos, como del número de casas y personas de dicho Coto, sus artes, comercio, oficios, ocupaciones y granjerías y de las utilidades de cada uno y demás que comprenden las reales Instrucciones”. A partir de aquí, se extraen los datos necesarios para tener información del cuadro económico-social que presentaba en estas fechas, hace más de dos siglos, el Coto de Camposancos, en el que por cierto, “no hay pobre alguno de solemnidad” (sic).
A partir de entonces y a lo largo del siglo XVIII, se producen una serie de demandas ante la Real Audiencia de la Coruña entre los vecinos de Camposancos, Cabildo, Conde de Priegue y Marqués de Bendaña, relativas a los vasallajes, rentas, tributos, jurisdicciones, límites, etc., a las que el Coto, con el aforamiento y arriendo de sus terrenos, daba lugar.
En 1.797 el Cabildo de la Catedral de Tuy dicta auto de erección en el lugar de Camposancos de nueva parroquia desligada de la de Salcidos, reservándose la Casa del Conde de Priegue el derecho de presentación de Párroco, que duró hasta 1.909.
Ya en el siglo XIX, Juan Domínguez Fontela en su estudio “La Invasión Francesa”, citando como fuentes las obras del Conde de Toreno y de José Gómez de Arteche y Moro, señala que “en 1.809 llegan a Camposancos las primeras tropas de la invasión francesa al mando del Mariscal Soult, Duque de Dalmacia, que limpia de enemigos la orilla española del rio Miño: días más tarde, al paso de las tropas a Portugal, se produjeron combates con fuego de artillería incluido”. Según el historiador tudense D. Joaquín Fernández de la Granja, los paisanos de La Guardia, Camposancos, Salcidos y O Rosal, desafiando el peligro, dieron cara al enemigo cogiendo por la espalda a los franceses, que combatían desde la orilla española del Miño contra los portugueses.
En otro orden de cosas, un hecho digno de tener en cuenta es que debido a las deficiencias documentales del Archivo Municipal de La Guardia, entre los años 1.806 y 1.843, no se puede precisar con exactitud la fecha de la incorporación de Camposancos al término municipal de La Guardia, después de más de tres siglos de pertenencia a la Jurisdicción de Barrantes. Según D. Antonio García Lago, previo examen de la documentación del archivo, debió de producirse en el año 1.837 ó 1.838.
Más adelante, en 1.870 en virtud de las leyes desamortizadoras de Mendizábal, la Dirección General de Propiedades y Derechos del Estado autoriza la redención del foro del Coto de Camposancos, que se lleva a cabo por una Junta Liquidadora formada por apoderados elegidos por los vecinos, que fueron distribuyendo los bienes a prorrata entre los usufructuarios de las casas y tierras del Coto.

Poco después, en 1.875 se produce un acontecimiento que influirá notablemente en las gentes de Camposancos; se trata de la llegada y posterior puesta en funcionamiento del Colegio Apóstol Santiago de los Padres Jesuitas.
Ya en el siglo XX, en 1.908 se funda en Camposancos  la Sociedad Recreativa “Los Amigos”, conocida en el pueblo como “casino” y que perdura como tal en la actualidad.
Más tarde, en el año 1.924 se establece la Entidad Local Menor de Camposancos.
La Guerra Civil Española (1.936 – 1.939), a pesar de no sufrirla directamente, repercutió y tuvo igual trascendencia de dolor y amargura entre los vecinos de Camposancos que la padecida por el resto de los pueblos de España.

Por último cabe señalar que durante los años 50 y 60, Camposancos fue testigo de las disputas y pleitos entre algunos de sus convecinos para el control de los bienes del antiguo Coto, que finalizaron cuando se dictaminó que la Entidad Local Menor es la encargada de su gestión, lo que continúa en la actualidad.

Continuara...

A. Armindo Martínez Sobrino 

(A GUARDA) Excursión de alumnos do Colexio "A Sangriña" nos anos 80


(A GUARDA) Cruceiro das Loucenzas



miércoles, 10 de septiembre de 2014

(A GUARDA) CAMPOSANCOS, BREVE RESEÑA HISTORICA ( I )

CAMPOSANCOS
Por A. A. M. S.
Fotografías do archivo de José A. Gándara



BREVE RESEÑA HISTÓRICA

Cronología de acaecimientos. Historia.
            Dice Xosé Luis LaredoVerdejo en “Os nosos devanceiros: Historia de Galicia” que los primeros pobladores de Galicia debieron ser los pitecántropos, que se extendieron por el mundo durante muchos miles de años, desde los origines hasta el 150.000 antes de Cristo; debido a su naturaleza nómada, algunos de ellos llegaron a las riberas del río Miño cerca de la desembocadura en Camposancos. Señala asimismo que, con certeza, los cromañones se establecieron en Galicia, principalmente por la ladera del Monte Santa Tecla (Tecla), donde hoy se encuentra la parroquia de Camposancos. La cultura de estos hombres, que ya hacían objetos artísticos y habían perfeccionado los objetos de uso cotidiano. Se llama camposanquense, por el lugar donde se encontraron mayor número de restos arqueológicos.
            Vicente Risco señala, en su “Historia de Galicia”, que el pueblo oestrymnios  habitó Galicia antes de que los Celtas los hubiesen expulsados, 600 años antes de Cristo. Hay autores que califican algunos de los restos hallados en Camposancos como pertenecientes a este pueblo.
            Por otra parte, Emilio González López, en su “Grandeza y decadencia del Reino de Galicia”, indica que el norte de Portugal y Galicia formaron en los tiempos más antiguos de la Prehistoria una comunidad de cultura con relaciones con otros países.
            Ya anteriormente, el escritor romano Cayo Plinio Secundo apodado el Viejo o el Mayor, que vivió en el Siglo I de nuestra era, al descubrir las costas de Galicia en “Naturalis Historia”, sitúa después de Praga a la tribu celta de los grovios en Tuy, las Cies y el “ópidum”, es decir en la población fortificada de Abobriga y la Boca del Miño con cuatro millas romanas de anchura. (Abobriga del celta “avo” = caudal de agua y del gaélico “briga” = fortaleza). El historiador D. Juan Domínguez Fontela identifica el ópidum Abobriga de Plinio con la Citania de Santa Tecla en su obra “La ciudad de Santa Tecla”. Según Otero Pedrayo en su “Guía de Galicia”, citania no es más que un castro grande y más evolucionado, habitado permanentemente y no solo en caso de defensa como los castros.
            Otros historiadores consideran asimismo al “Castro del Trega” (Tecla) como la primera ciudad que existió en lo que hoy es la provincia de Pontevedra, un yacimiento emblemático que fue gran castro social y económico desde el siglo II antes de Cristo hasta el siglo II después de Cristo.
Los pobladores de la “citania” del Tecla descendieron para asentarse más cerca del mar, como así lo revela el yacimiento arqueológico de Saá en Camposancos, según manifiesta el catedrático de Historia Medieval de la USC Ermelindo Portela Silva (guardés de nacimiento, hijo del que fue médico de cabecera de mi familia).
Más tarde, el historiador Sehullten sitúa en el Tecla (en contra de otros historiadores) al Monte Medulio, célebre escenario de la resistencia gallega a la invasión romana en los tiempos de Octavio Augusto. Esta gesta fue referida entre otros por el escritor Paulo Orosio, de origen gallego, quien precisa que el Monte Medulio dominaba el Miño.
Sea como fuere, el historiador Vicente Risco manifiesta que la romanización de Galicia fue lenta y poco intensa, por lo que dejó intacto el fondo étnico y aún espiritual del pueblo. Sin embargo, dejó en la comarca de La Guardia entre otras obras, significativas calzadas romanas cuyos vestigios todavía pueden contemplarse en Camposancos. [J.M. del Tamuje en su “La Vía Romana <per loca marítima> por el Bajo Miño y Costa Atlántica”]
Siguiendo el devenir de la historia, en el año 411 antes de Cristo, previo pacto con los romanos, los suevos mandados por Hermerico se asentaron en Galicia y llegaron a formar la primera monarquía independiente nacida de la desmembración del Imperio Romano, con capital en Braga, y que comprendía entre otros territorios a Camposancos.
En la primera mitad del siglo VII la  monarquía sueva se incorporó al Reino Visigodo al que pertenecía la Diócesis de Tuy, a la que se adjudican 17 iglesias, entre las que se encuentra Gauda y Turonio. Primera referencia a La Guardia, y aunque Camposancos no perteneciese en esa época a su jurisdicción, no resulta raro que esta iglesia tuviera alguna influencia en sus vecinos.
Continuando cronológicamente, en el año 711 se produce la invasión musulmana que acabaría con la monarquía visigótica. En el año 716 Abdelariz, hijo de Muza, llegó al río Miño y en el año 866, último del reinado de Ordoño III, el emir de Córdoba Muhamed I, envió contra Galicia una escuadra, mandada por el almirante musulmán Abdelhamid ben Ganin, que, al llegar a la desembocadura del Miño, fue juguete de un temporal tan violento que quedó totalmente destruida. [Vicente Risco y otros autores]
Años después, el rey Alfonso I el católico, yerno de D. Pelayo desplazó a los árabes, y en el año 915 se restauró la sede episcopal de Tuy.
Cabe señalar que por esas fechas hubo también conatos de invasión por parte de los vikingos para formar un imperio marítimo, preferentemente en países de costas accidentadas por bahías y desembocaduras de ríos como las de sus lugares de origen, Dinamarca y Noruega. No se sabe con exactitud si llegaron a la desembocadura del Miño, pero algunos autores señalan que existe esa posibilidad.

Continuara...

A. Armindo Martínez Sobrino 

(A GUARDA) Entrega de trofeos Liga de Fútbol Sala, temporada 88/89

 Capitán do Oiense.

 Chiño, capitán do Oxfort de Camposancos

Miguel, capitan de Nauta.

(A GUARDA) Sendeiro no Monte de Santa Tecla


martes, 9 de septiembre de 2014

(A GUARDA) Selección Deportivo Guardés, anos 50, Vellas Glorias

De pe: "O Zurdo", Luis Noya, Manolo "Mon", José María, Manolo Polis, Pepe Polis, Elpideo, Emilio "Taboleta" e Fito Noya.
Abaixo: Ramón, ¿?, Ligero, Pepiño, Manolo Fuentes e Carlitos Martínez.

Archivo de Pepe Rivas doado a InfoMAXE.

(CIUDAD REAL - A GUARDA) Manuel Carbajo Vicente

Natural de A Guarda (Pontevedra), Manuel Carbajo ocupó desde el 1 de junio de 1977, y durante 32 años, la jefatura del Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Nuestra Señora de Alarcos de Ciudad Real. Desde 1993, y hasta su jubilación en 2009, se dedicó fundamentalmente a la Gestión. Presentó ponencias en Oviedo (1994), Santiago de Chile (1995) y La Coruña (1996). El objetivo era la cuantificación del gasto y la estimación del costo por proceso. Así, publicó, el capítulo titulado “Eficacia y costos en el sector público” en el Libro Blanco de la Anatomía Patológica en España en 1997.

Publicado en LA TRIBUNA DE CIUDAD REAL el 6 de septiembre de 2014.


(A GUARDA) dende o Monte SantaTecla


lunes, 8 de septiembre de 2014

(A GUARDA) Xentes do mar (VI)

 O Civil

Archivo:  Pepe Peixiño

(A GUARDA) Resultados deportivos fin de semana, 6/7 de septiembre


1er. partido del Campeonato de 1ª División Autonómica en el que se enfrentaban Sporting Guardés y C. D. Beluso.

Regular entrada con presencia de bastantes aficionados visitantes.

Tarde calurosa.

SPORTING  GUARDÉS, 1   -   C. D. BELUSO, 1


SPORTING GUARDÉS: Pazos, Diego, Benito, Fabio, Sergio, Victor, Isidro, Javi (Mauri, min. 62), Alex (Mahoni, min.71), Iván (Abel, min.62) y Antón (Santi, min.78).

C. D. BELUSO: Gabi, Risi, Andrés, Miguel, Moital, Bicho, David (Diego, min.71), Neco, Juan, Adri (Rafa, min. 90) y Barreiro (Congui, min.59).


GOLES: 1 – 0, Alex, min. 61 de penalty; 1 – 1, Congui, min. 68

ÁRBITRO: David Penedo, auxiliado en las bandas por Alejandro Chapela y Jonathan Acedo de Vigo. Mal en la primera parte para mejorar un poco en la segunda pero, en líneas generales, mal arbitraje. Trajo a los jueces de  línea de adorno ya que en ningún momento les hizo caso. Demasiado tarjetero.
Amonestó por el C. D. Beluso a Neco, Juan, al entrenador y a Bicho, éste vió la amarilla en dos ocasiones por lo que fue expulsado.
Por el Sporting Guardés las amarillas fueron para Benito, Sergio, Isidro, Javi y Victor, éste en dos ocasiones por lo que le mostró la roja.

Primeros diez minutos del C. D. Beluso que hacían presagiar que los tres puntos no se quedarian en “casa” pero, a partir del minuto 12 el Sporting se fue asentando en el campo y comenzó a dominar el partido, sucediéndose las oportunidades y haciendo lucir a Gabi, portero visitante, que tuvo una actuación excepcional.

La segunda parte fue más igualada, gozando los dos equipos de bastantes ocasiones de gol y en una de ellas, Bicho le hace penalty a Isidro que, lanzado por Alex pone el 1 – 0 en el marcador, corría el minuto 61. Poco iba a durar la alegría local ya que en el minuto 68, Congui iguala el marcador con un disparo a media altura que hizo imposible la estirada de Pazos.

A partir del minuto 74 el C. D. Beluso jugó con un  hombre menos por expulsión de Bicho y, cuando corría el minuto 82 el que también se queda con un jugador menos es el Sporting Guardés por expulsión de Víctor.

Partido entretenido con la incertidumbre del marcador y un C.D. Beluso que se mostró como un equipo muy trabajado en todos los aspectos, incluso en la provocación de tarjetas; aún  no rozaban con un contrario y ya se caían al suelo tratando de engañar al árbitro. Por lo demostrado hoy en “A Sangriña” será un equipo a tener en cuenta al final de la Liga.
El Sporting en la línea de temporadas anteriores, crean ocasiones de peligro pero no hay un rematador nato; como aún estamos empezando el campeonato algún delantero centro “aparecerá”.

jmsalcidos



(A GUARDA - SALCIDOS) dende o aíre


domingo, 7 de septiembre de 2014

(A GUARDA) Selección da liga de Fútbol Sala ( II )


(A GUARDA) "Rumor de Pinos" por Julio Sesto



RUMOR DE PINOS...

Zumba el rumor de los pinos
y zumba el rumor del mar...;
y en mi rústico lugar,
cada mirlo es un juglar
que despide con sus trinos
              vespertinos
la hora crepuscular...
-El mirlo es un Arcipreste
de Ita que sabe amar
y el buen amor pregonar...
No hay voz que aquí no se apreste
              A cantar
en este concierto agreste
con las violas del pinar...
el Viento del Noroeste,
              gran flautista
              y organista,
llega en su órgano a soplar,
arrecia como solista
y es el artista celeste
que hace a Galicia vibrar!...

Cae la fruma... cae la fruma...
cae nieve... y chove miudiño...
y en sus pegasos de espuma
va penetrando la bruma
              por el Miño...
(Lo mismo que los romanos
para volvernos paganos...
y lo mismo que el Patrón
penetrando por Padrón
para volvernos cristianos
convirtiéndose en estrella)...
¡Galicia: tu historia es bella!

Extranjero: ven a España,
y en España, ve a Galicia,
y mira el mar que la baña,
que tentaba la codicia
de la náutica Fenicia...

Forastero: ven a Vigo,
y en ese garrido puerto,
-para todo barco, abrigo,
para todo mundo, abierto-
siempre hallarás un amigo
que hacia La Guardia te guíe
por una costa que engríe
por lo que canta y sonríe...
La Guardia es la serenata
de los siglos; es la villa
en que el Tiempo se retrata,
y en que la pena se mata
con el vino en la escudilla;
es como una campanilla
muy vieja, pero de plata!

¡La Guardia... obligada meta
del pintor y del poeta!

La Guardia se pinta sola
en el saltar de una ola
de su tejedora orilla,
que el sol un instante brilla
como la blanca mantilla
de una mujer española.

La Guardia tiene un amante
firme, erguido y arrogante
en su volcán vigilante:
Santa Tecla, simbolismo
de acendrado cristianismo
y de enigmas del pasado:
el monte que en su mutismo
se expresa estando callado...:
libro de Historia sellado
que desafía la sapiencia
de la inquisitiva ciencia
que sus piedras ha explorado.

¡Gente francota y sincera
esta gente marinera
de La Guardia en la ribera:
gente noblota y cortés
en la alta villa, el guardés,
celta, romano o maltés!...

Quien ve estas tierras, alaba
con entusiasta franqueza
este rincón de belleza,
punta de la Costa Brava,
aquí donde España empieza,
aquí donde España acaba.

Ven a La Guardia, extranjero,
y trae del brazo a tu dama;
y en una tarde tranquila,
condúcela al Tecla y dila,
destocándote el sombrero:
¡contempla este panorama!
A la vera de esta ría,
y de este mar a la vera,
el mismo Hacedor supera
su creadora fantasía...
¡es un deifico homenaje
a Galicia este paisaje!
              ¡Qué diría
  si lo viera
nuestra inmortal Rosalía,
un día que aquí viniera
cuando soñando vivía!...

El Tecla es el mirador
espléndido del amor,
de la vida y la esperanza...
y ofrece al espectador,
sobre el bello alrededor,
la ilusión en lontananza...

Allí, en la umbría floresta,
hace La Guardia su fiesta
de arraigada devoción,
y es cosa de ver y oír
cantar, danzar y bullir
a un pueblo en su tradición:
Agosto es una canción
              Infinita
Que a La Guardia resucita
y al Tecla la precipita
con ardiente corazón,
mientras Baco exprime el mosto
que baña al Tecla en Agosto!...

Galicia tiene en verano
los racimos en la mano.

            Ve a la Guardia, forastero,
y renueva tu alegría
cantando en la romería
con un coro marinero
o arrimándote a un gaitero...
La Guardia no es el dinero:
es la gallega hidalguía!

            La Guardia es un relicario
              milenario
de prestancia evocadora...
y yo soy el anticuario
que ese joyel avalora
y que de lejos lo añora...
¡Cómo no amar y añorar
esos murmullos del mar
y ese rumor de los pinos
              desde aquí,
y esas aves y esos trinos
que tanto en la infancia oí...
y esos pazos campesinos,
y esos rincones divinos,
si en uno de ellos nací!

                                   México, 1956

                                                                                              Julio Sesto

(VIGO) O Berbes, a principios de século XX